El informe Diversity at Work 2025 de ManpowerGroup revela que, aun tras la aprobación en 2023 de la Ley 4/2023 que garantiza derechos del colectivo LGBTQI+, el entorno laboral en España sigue siendo inseguro para muchas personas. Según la tercera edición del estudio —que consultó a más de 1 500 profesionales y 1 050 responsables empresariales—, el 42 % de quienes se identifican como LGBTQI+ ha recibido comentarios ofensivos en su puesto de trabajo, y el 47 % ha presenciado estas actitudes. Alarmantemente, en el 48 % de los casos quienes discriminan son personas en puestos de liderazgo.
Solo el 57 % de los encuestados considera su empresa un espacio seguro, cifra que desciende al 33 % entre personas trans. El miedo a represalias silencia a casi la mitad (46 %), y solo el 40 % comparte su identidad de manera plena. Aunque el 67 % de las compañías asegura contar con políticas de no discriminación y formación en diversidad, únicamente el 22 % ha consolidado estrategias reales, y el 32 % no aplica medida alguna.
Este déficit de implementación se refleja en la falta de referentes LGBTQI+ en roles directivos —solo un tercio de las empresas los tiene—, lo que frena la visibilidad y el cambio cultural. Aun así, el 76 % reconoce que la inclusión impulsa la innovación y el 74 % que aumenta la productividad; el 57 % de las personas LGBTQI+ declara rendir mejor cuando puede mostrarse tal como es.
El “efecto 2025” señala una brecha creciente en la percepción: los hombres cisheterosexuales valoran con un +42 % los avances, mientras que hombres cisgays y mujeres cislesbianas los perciben en retroceso (-20 % y -9 %, respectivamente). Para cerrar esta distancia —crecida de 34 a 62 puntos—, ManpowerGroup insta a las empresas a traducir sus buenas intenciones en prácticas diarias que garanticen la inclusión plena de todas las identidades.



