Cotemar, empresa mexicana dedicada a servicios integrales para la industria petrolera, ha consolidado una estrategia ambiental que busca ir más allá del cumplimiento normativo y convertirse en un actor activo en la conservación y restauración de ecosistemas. La compañía opera en una de las regiones con mayor riqueza biológica del país: la Laguna de Términos, el estuario más grande de México y sitio Ramsar de importancia internacional.
Desde hace más de una década, Cotemar ha impulsado acciones de protección ambiental, que iniciaron con programas de cuidado de anidamientos de tortugas marinas y que hoy se han transformado en una estrategia integral respaldada por metodologías científicas internacionales. La empresa ha incorporado nuevas tecnologías para eficiencia energética, ha iniciado su Proyecto de Descarbonización y, desde 2023, trabaja en una Estrategia de Naturaleza y Biodiversidad.
Para ello, Cotemar utilizó herramientas como la Evaluación de Madurez N-MAT y la metodología LEAP, ambas alineadas con las recomendaciones del Grupo de Trabajo sobre Divulgaciones Financieras relacionadas con la Naturaleza (TNFD). Estas evaluaciones permitieron identificar riesgos y oportunidades relacionados con el capital natural y definir una hoja de ruta con objetivos medibles.
En su centro de operaciones ubicado en el kilómetro 10.5 de la carretera Carmen-Puerto Real, la empresa destinó 1.2 hectáreas como Área Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC). Allí mantiene un invernadero de mangles que sirve como base para la restauración de manglares en los alrededores. El monitoreo de biodiversidad, que incluye aves, reptiles y crustáceos, se realiza bajo los lineamientos de la NOM-059-SEMARNAT-2010, con herramientas como cámaras trampa y dispositivos de avistamiento.
Las actividades de conservación también han dado pie a programas de educación ambiental en los que participan empleados y sus familias. Durante la “Semana de las Aves”, los asistentes aprenden a reconocer las especies que habitan en la zona y contribuyen a su monitoreo fotográfico. Además, Cotemar apoya a colectivos ecologistas locales como Isla Verde y colabora con instituciones como la Universidad Autónoma del Carmen (UNACAR), que valida científicamente sus iniciativas.
La empresa formalizó su compromiso mediante la firma de una Política de Biodiversidad que vincula esta agenda con su estrategia de negocio. A partir de ahora, Cotemar deberá reportar públicamente los resultados de sus acciones, con indicadores claros y verificables.
Desde la protección de tortugas como la lora, verde o carey, hasta la restauración activa de manglares, Cotemar ha evolucionado de acciones aisladas a una visión estructurada para generar impacto positivo en la biodiversidad. En palabras de Miguel Ángel Maruri, líder de HSEQ y Proyectos en Cotemar, “el trabajo previo había sido bueno, pero sabíamos que debíamos ir más allá. Hoy tenemos un plan, un equipo comprometido y evidencia que respalda que es posible operar con responsabilidad ambiental en una zona de alto valor ecológico”.



