Desde el 15 de agosto, el SAT aplicará una tasa del 33.5% a productos de países sin tratado de libre comercio, como China, impactando a plataformas como Temu y Shein. La medida encarece sus precios y puede modificar hábitos de consumo en México, favoreciendo a las pymes que ofrezcan calidad, servicio y entregas eficientes.
Especialistas señalan que las pymes deben diferenciarse con cercanía al cliente, productos duraderos y comunicación clara sobre los beneficios del consumo local. El contacto directo, la atención personalizada y la confianza son elementos que pueden fidelizar consumidores y competir frente a plataformas extranjeras.
Los largos tiempos de entrega y problemas logísticos de Temu y Shein representan una oportunidad para que empresas mexicanas destaquen con envíos rápidos, métodos de pago seguros y alianzas con paqueterías locales. La eficiencia en la logística refuerza la reputación y la percepción de profesionalismo.
Menos saturación publicitaria y más personalización también son ventajas para las pymes. Mientras las plataformas extranjeras dependen de algoritmos fríos, los negocios locales pueden segmentar audiencias y ofrecer experiencias adaptadas, generando vínculos emocionales y lealtad.
El nuevo impuesto no solo afecta precios, también impulsa a las marcas mexicanas a consolidar su presencia. Calidad, cercanía y responsabilidad social son claves para aprovechar este cambio y fomentar un consumo más consciente y favorable al ecosistema de negocios locales.



