Cuando se habla de movilidad sostenible, Toyota es sinónimo de innovación y compromiso ambiental. Desde la llegada de Prius, el primer híbrido eléctrico producido en masa, hasta el desarrollo de Mirai impulsado por hidrógeno, la compañía japonesa ha marcado pauta en la transición hacia una movilidad más limpia. En 2015, esa visión tomó forma en el Reto Medioambiental 2050, un plan global compuesto por seis desafíos para reducir el impacto ambiental en sus productos y operaciones, alineado con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU.
1. Eliminar las emisiones de CO₂ durante todo el ciclo de vida del vehículo
Toyota busca reducir las emisiones desde la fabricación de materiales hasta el reciclaje final. A nivel global, la venta de más de 27 millones de vehículos electrificados evitó 197 millones de toneladas de CO₂. En México, la comercialización de cerca de 192 mil híbridos redujo 1.5 millones de toneladas, equivalente al 10 % de las emisiones anuales de la Ciudad de México.
2. Reducir en 90% las emisiones de vehículos nuevos
La estrategia de electrificación multi-pathway ofrece diferentes tecnologías según cada región: híbridos eléctricos (HEV), híbridos conectables (PHEV), eléctricos de batería (BEV) y de celdas de combustible (FCEV). En México, 11 de los 19 modelos disponibles ya son híbridos eléctricos, lo que representa casi 60 % del portafolio.
3. Cero emisiones en plantas globales
El objetivo es alcanzar neutralidad de carbono en todas sus plantas para 2035. En México, la planta de Guanajuato produce la nueva Tacoma HEV, el primer vehículo electrificado de Toyota hecho en el país, con una inversión de 328 millones de dólares que refuerza la transición hacia procesos más sostenibles.
4. Minimizar y optimizar el uso de agua
En todo el mundo, Toyota aplica sistemas avanzados de reciclaje. En México, la planta de Guanajuato reutiliza hasta 80 % del agua en sus procesos, capta más de 18 mil m³ de lluvia y opera una planta de tratamiento de aguas residuales, reduciendo la presión sobre fuentes naturales.
5. Impulsar una sociedad basada en el reciclaje
Toyota promueve la economía circular mediante programas de reciclaje de baterías y gestión de residuos en oficinas, eventos y operaciones. En México, sus plantas reincorporan materiales a las cadenas productivas o los gestionan de forma responsable.
6. Construir una sociedad en armonía con la naturaleza
La compañía impulsa proyectos de conservación en comunidades. En México, la Fundación Toyota colabora en la Selva Lacandona para proteger felinos silvestres, con un aumento del 20 % en avistamientos de jaguares desde 2022. En Baja California se protege el hábitat del halcón cola roja y se han creado jardines polinizadores que ahorran más de 30 millones de galones de agua al año.
Hacia una movilidad con propósito
El Reto Medioambiental 2050 muestra la visión de Toyota de crecer con respeto al entorno: productos más limpios, procesos responsables y comunidades comprometidas. Los avances en México, desde la reducción de CO₂ hasta la protección de especies, confirman que la innovación puede ir de la mano con la sostenibilidad y la responsabilidad social.



