- El informe global de KPMG revela un aumento en la confianza de los líderes empresariales para alcanzar el cero neto, impulsados por el uso estratégico de la inteligencia artificial.
El compromiso corporativo con el clima se fortalece. Según el KPMG 2025 CEO Outlook, el 61% de los directores ejecutivos considera que alcanzará sus metas de cero emisiones netas para 2030, un avance significativo respecto al 51% del año anterior. Este cambio refleja que la sostenibilidad ha dejado de ser un elemento reputacional para convertirse en un eje estratégico de gestión de riesgo e innovación.
Las razones del optimismo empresarial son claras. Las compañías están redefiniendo sus objetivos intermedios y ajustando sus estrategias a largo plazo con apoyo en nuevas tecnologías. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) emerge como una herramienta determinante para optimizar procesos, reducir emisiones y mejorar la transparencia de los reportes ambientales.
IA y sostenibilidad: una alianza para la transformación
De acuerdo con KPMG, ocho de cada diez CEO ya utilizan la IA para mejorar la calidad de los datos, optimizar la eficiencia energética y monitorear emisiones en tiempo real. Esta integración tecnológica permite modelar escenarios climáticos, anticipar riesgos y reforzar la toma de decisiones sostenibles.
Sin embargo, los expertos advierten sobre un reto emergente: el alto consumo energético de los centros de datos que sustentan la inteligencia artificial. Las empresas deberán gestionar este impacto con la misma rigurosidad con la que buscan reducir sus emisiones, garantizando que la tecnología sea parte de la solución y no del problema.
Para John McCalla-Leacy, director global de ESG en KPMG International, el creciente nivel de confianza de los líderes empresariales “envía una señal positiva y podría acelerar los objetivos colectivos de descarbonización”. Bajo un enfoque ético, la IA se perfila como un catalizador clave para traducir la ambición climática en resultados concretos.
Obstáculos persistentes en la ruta al cero neto
Pese al avance, la descarbonización sigue siendo un desafío estructural. El informe indica que un 25% de los CEO identifica las cadenas de suministro globales como el principal obstáculo para cumplir con los objetivos, mientras que un 21% señala la falta de talento técnico para implementar soluciones de IA y sostenibilidad de manera efectiva.
El costo, que en años anteriores era una preocupación central, ha perdido peso: solo el 11% lo considera una barrera significativa. Esto demuestra que el reto actual no es financiero, sino operativo y humano, centrado en desarrollar capacidades internas que combinen competencias digitales con conocimiento ambiental.
Sostenibilidad y propósito: el nuevo núcleo corporativo
El informe también refleja un cambio cultural. El 65% de los directores ejecutivos afirma haber integrado la sostenibilidad en sus operaciones diarias, considerándola indispensable para la rentabilidad a largo plazo. Sin embargo, solo el 29% asegura haber incorporado plenamente criterios ESG en sus decisiones de inversión.
Además, un 83% de los CEO reconoce la importancia de adaptar las estrategias globales a los contextos locales, entendiendo que la sostenibilidad no puede ser uniforme. En paralelo, el 69% planea invertir entre el 10% y el 20% de su presupuesto en IA durante el próximo año, aunque persisten preocupaciones éticas y regulatorias sobre su uso.
Liderar con tecnología y responsabilidad
Para Bill Thomas, presidente y CEO global de KPMG, el desafío consiste en “equilibrar innovación y responsabilidad”. En sus palabras, la inteligencia artificial debe asumirse no solo como una herramienta de eficiencia, sino como un instrumento estratégico para avanzar hacia las metas climáticas sin perder de vista los principios éticos y sociales.
En este nuevo escenario, el liderazgo climático se medirá por la capacidad de las empresas para innovar con propósito, garantizando que la transformación digital contribuya a un impacto ambiental y social positivo.
La era de la sostenibilidad inteligente ya comenzó. Los CEO que apuestan por la IA para acelerar la descarbonización están definiendo un nuevo paradigma: uno donde la tecnología no sustituye la responsabilidad, sino que la potencia. En esa convergencia entre datos, ética y acción climática, se está trazando el verdadero futuro del mundo empresarial.



