Grupo Herdez y la iniciativa Saber Nutrir anunciaron un proyecto conjunto orientado a fomentar la educación ambiental y la gestión responsable de residuos orgánicos mediante la creación de sistemas de composta comunitaria. Esta estrategia promueve una cultura de cuidado del medio ambiente en comunidades y espacios urbanos, enseñando a transformar residuos orgánicos en abono útil para la agricultura urbana y huertos vecinales.
La iniciativa se enfoca en capacitar a participantes de diversas edades en el proceso de compostaje, desde la separación adecuada de residuos orgánicos hasta su transformación en fertilizante natural. El objetivo es fortalecer conocimientos prácticos sobre reciclaje biológico, reducir la cantidad de desechos que terminan en vertederos y promover prácticas que beneficien al entorno local.
A través de talleres, actividades participativas y materiales educativos, el proyecto busca sensibilizar sobre la importancia de la gestión adecuada de residuos orgánicos y acercar a las personas al ciclo natural de los nutrientes. Los participantes aprenden a organizar y mantener un sistema de composta, así como a aprovechar el producto final en jardines, huertos comunitarios o espacios verdes, fomentando la agricultura urbana sostenible.
Grupo Herdez y Saber Nutrir han desarrollado este programa con la colaboración de organizaciones locales, escuelas y colectivos interesados en la sostenibilidad ambiental. El enfoque colaborativo busca ampliar el impacto del proyecto, permitiendo que más personas adopten prácticas que reducen la huella ecológica y fortalecen la conexión con los procesos naturales.
La creación de composta comunitaria no solo tiene beneficios ambientales, sino también sociales. Al fomentar la cooperación entre vecinos y facilitar espacios de aprendizaje colectivo, la iniciativa contribuye a fortalecer el tejido social y a incentivar la participación activa en temas de cuidado ambiental. Esto genera entornos más resilientes y conscientes, lo que refleja una visión integral de sostenibilidad.
Además, el proyecto incorpora la difusión de buenas prácticas para la separación de residuos y el uso responsable de recursos, promoviendo hábitos que pueden replicarse en hogares, escuelas y organizaciones. Con ello se busca que la educación ambiental trascienda el taller y forme parte de la vida cotidiana de las personas.
Con el impulso de estas acciones, Grupo Herdez y Saber Nutrir aportan al desarrollo de comunidades más informadas y comprometidas con el medio ambiente, enseñando que la gestión de residuos orgánicos puede convertirse en una herramienta educativa, ecológica y socialmente positiva. Este tipo de iniciativas contribuye a avanzar hacia modelos de vida más sostenibles y conscientes del valor de los recursos naturales.


