ECOCE volvió a colocar dos temas en el centro de la discusión ambiental en México: la separación correcta de residuos y el diseño circular de los productos. La organización participó en el Foro de Economía Circular Hacia un Modelo Productivo Sostenible, realizado en el Estado de México, donde planteó que la transición hacia este modelo no depende solo del reciclaje, sino también de reglas más claras, coordinación entre niveles de gobierno y decisiones de diseño tomadas desde el origen de los productos.
Durante el encuentro, Adrián Velasco, director de Empaques Plásticos Flexibles de ECOCE, presentó la ponencia “Diseño Circular”, con un mensaje enfocado en integrar criterios de sostenibilidad desde la etapa de creación de envases y materiales. La idea, según lo expuesto en el foro, es que la circularidad no se piense al final de la cadena, cuando el residuo ya existe, sino desde el momento en que un producto se diseña, fabrica y pone en el mercado.
Uno de los puntos más insistentes de ECOCE fue el regulatorio. En las mesas de trabajo del foro, representantes del área de asuntos gubernamentales y regulatorios de la organización señalaron que las leyes estatales sobre economía circular deben mantenerse homologadas con la Ley General en la materia. El argumento es que esa alineación ayudaría a evitar contradicciones entre entidades, daría coherencia al marco legal y facilitaría la implementación de políticas públicas en todo el país.
La organización también planteó que los gobiernos estatales pueden jugar un papel más activo como facilitadores del modelo circular. Entre las acciones mencionadas están el impulso a acuerdos de implementación, el fortalecimiento de planes de manejo y la promoción de esquemas que permitan mantener los materiales dentro de cadenas de aprovechamiento en lugar de convertirlos rápidamente en desecho.
Otro eje del mensaje estuvo en la participación ciudadana. ECOCE subrayó que la economía circular no puede sostenerse solo con industria y regulación si los consumidores no separan correctamente sus residuos ni identifican qué materiales son reciclables o aprovechables. En ese sentido, la organización volvió a poner el foco en algo básico pero todavía pendiente en muchas ciudades: la separación desde casa como punto de partida para fortalecer toda la cadena del reciclaje.
Con esa postura, ECOCE insistió en que el futuro de la economía circular en México pasa por una combinación de diseño, legislación y hábitos cotidianos. El diagnóstico que dejó sobre la mesa es claro: sin productos pensados para circular mejor, sin reglas compatibles entre estados y sin residuos bien separados desde el origen, la transición seguirá avanzando más lento de lo que exige el problema.


