- 249 empresariosde la Alta Dirección, académicos y especialistasanalizaron los desafíos que inciden en la toma de decisiones empresariales y en la construcción de organizaciones más competitivas, humanas y sostenibles.
- Anticipar el cambio exige criterio directivo, capacidad de análisis, prudencia y ejecución para convertir las transformaciones del entorno en decisiones con impacto para la empresa, la sociedad y el país.
Ciudad de México,6 de mayo de 2026. En tiempos en los que las respuestas rápidas abundan y las lecturas de fondo se vuelven más necesarias, IPADE Business School llevó a cabo IPADE Trends 2026, un foro diseñado para analizar las tendencias que están transformando la forma de competir, liderar y tomar decisiones en México y el mundo.
El encuentro reunió a 250 empresarios de la Alta Dirección y convocó a especialistas, académicos, empresarios y líderes de opinión para analizar los factores que hoy influyen en la competitividad de las organizaciones: desde las instituciones y la adopción tecnológica, hasta el liderazgo, la innovación, la productividad y la integración económica regional.
“En un entorno marcado por la transformación tecnológica, la reconfiguración global y una oportunidad histórica para México, la Alta Dirección tiene el reto de anticipar, construir confianza y movilizar capacidades. El futuro será de quienes tengan el criterio para leer el contexto, apoyarse en la tecnología, unir talento y tomar decisiones que impulsen el crecimiento del país y de sus organizaciones”, señaló Lorenzo Fernández Alonso, director general de IPADE Business School.
El evento contó con la participación de Santiago Bilinkis, emprendedor y experto en nuevas tecnologías; Rubén Duque, entrenador de equipos de alto rendimiento y exdirector técnico de rugby internacional; Elsa Punset, escritora, divulgadora y experta en inteligencia emocional; Mónica Aspe Bernal, CEO de AT&T México; Bruno Juanes, director general de KIO IT Services; Rodrigo Pacheco, periodista especializado en negocios; José Medina Mora, presidente del Consejo Coordinador Empresarial; Brenda Estefan Martínez, profesora adjunta del área de Entorno Político y Social de IPADE Business School; Ana Paula Ordorica Mariscal, periodista y analista política; así como Mariana Benítez Tiburcio, diputada federal; Juan Manuel Acuña, profesor-investigador de la Universidad Panamericana; y José María Soberanes Díez, profesor-investigador de la Universidad Panamericana.
A lo largo del foro, los participantes analizaron el fortalecimiento del Estado de Derecho después de la Reforma Judicial; la adopción de inteligencia artificial con criterio directivo; la construcción de equipos de alto rendimiento; las oportunidades de negocio para México en 2026; la innovación, productividad y futuro digital; la reconfiguración de la relación México–Estados Unidos; y la resiliencia emocional como capacidad relevante para liderar con mayor conciencia en entornos complejos.
Entre las reflexiones centrales destacó que la inteligencia artificial debe comprenderse desde su impacto en la persona, la organización y la toma de decisiones. Su adopción implica no solo incorporar herramientas, sino desarrollar capacidades para formular mejores preguntas, interpretar resultados, validar información y orientar su uso hacia la creación de valor.
El encuentro también enfatizó que la competitividad de México requiere fortalecer condiciones institucionales y estructurales de largo plazo. La certeza jurídica, la confianza, la infraestructura, la energía, el talento y la articulación entre sectores fueron identificadas como variables necesarias para aprovechar las oportunidades de inversión y consolidar una posición más sólida en el entorno regional.
En materia de liderazgo, IPADE Trends 2026 destacó que las organizaciones necesitan equipos capaces de colaborar con propósito, disciplina y sentido de corresponsabilidad. La adaptación al cambio exige directivos que sepan alinear capacidades, generar confianza y conducir a sus equipos hacia objetivos comunes.
Asimismo, el análisis de la relación entre México y Estados Unidos permitió profundizar en los cambios que atraviesa el entorno geoeconómico. Las discusiones señalaron que la integración regional debe entenderse a partir de nuevas variables estratégicas, como seguridad nacional, cadenas de suministro, geopolítica y competitividad, lo que exige una visión empresarial más amplia y de largo plazo.



