Por: Jesús Padilla Zenteno, presidente y director general de Grupo CISA
México enfrenta una etapa decisiva para el futuro de sus ciudades. El crecimiento urbano, la concentración de población y la realización de eventos internacionales, como es el campeonato mundial de fútbol, han colocado a la movilidad pública en el centro de una discusión estratégica sobre modernización, tecnología y capacidad operativa.
Mover millones de personas en una ciudad no depende solamente de infraestructura vial, sino, sobre todo, de la capacidad de coordinar sistemas complejos en tiempo real, integrar información y tomar decisiones operativas con rapidez y precisión.
Esa transformación ya comenzó desde hace años en distintos sistemas de transporte público del país. En particular, los modelos BRT (Bus Rapid Transit) demostraron que es posible avanzar hacia esquemas más eficientes, con mejor control operativo, reducción de emisiones y mayor capacidad de movilidad para las zonas metropolitanas.
Sin embargo, el siguiente paso ya no es solamente ampliar corredores o incorporar nuevas unidades. El verdadero desafío consiste en consolidar sistemas de movilidad inteligentes, integrados y sustentables.
Actualmente, los sistemas más avanzados del mundo operan mediante plataformas digitales que permiten monitorear flotas en tiempo real, administrar demanda, optimizar recorridos, anticipar fallas mecánicas y mejorar el consumo energético. La inteligencia artificial y el análisis de datos comienzan a convertirse en herramientas indispensables para la operación cotidiana del transporte urbano.
La experiencia internacional confirma que las ciudades que invierten en digitalización logran mejorar productividad, sostenibilidad y calidad de vida. Consultoras como McKinsey & Company y organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo coinciden en que la transformación tecnológica será determinante para el desarrollo urbano de las próximas décadas.
No obstante, también es importante reconocer que la tecnología, por sí sola, no resuelve los problemas estructurales de movilidad. Persisten desafíos importantes relacionados con integración metropolitana, financiamiento, interoperabilidad tarifaria, renovación de flotas, seguridad vial y coordinación institucional.
En México, uno de los mayores aprendizajes de los últimos años ha sido entender que la movilidad debe asumirse como una política pública de largo plazo y no solamente como una respuesta inmediata a problemas de saturación vial.
La transformación del antiguo modelo hombre-camión hacia esquemas empresariales más organizados permitió avanzar en profesionalización operativa, capacitación, control de flotas y adopción tecnológica. Sin embargo, todavía queda mucho por hacer para consolidar sistemas financieramente sostenibles y plenamente integrados.
Los grandes acontecimientos internacionales, como el próximo Mundial 2026, representan una oportunidad importante para acelerar procesos de modernización que las ciudades necesitarán de cualquier manera en el futuro. Pero el objetivo de fondo no debe limitarse a responder exitosamente a un evento temporal, sino aprovechar esa presión para construir mejores sistemas de movilidad para los ciudadanos de manera permanente.
La movilidad urbana será uno de los sectores más importantes para definir la competitividad, sostenibilidad y gobernabilidad de las ciudades mexicanas en las próximas décadas. Por ello, el reto no consiste únicamente en mover personas, sino en construir ciudades más eficientes, mejor conectadas y con mayor calidad de vida.
Acerca del autor
Jesús Padilla Zenteno, como director general del Grupo CISA, representa a más de 25 empresas de transporte público urbano, con presencia en la Ciudad de México, Querétaro, Monterrey, Hermosillo y Puebla, con más de 2 mil unidades. En 2008 fundó la Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) con el objetivo de promover una mejor comunicación y entendimiento entre los actores de la movilidad: autoridades, industria, consultores, académicos, trasportistas y usuarios.
Desde 2009 impulsa el Congreso Internacional de Transporte, que convoca a más de 5 mil asistentes cada año, con la participación de ponentes nacionales e internacionales. Ha sido vicepresidente por América Latina de la Unión Internacional de Transporte Público (UITP) con más de 120 años de existencia, cuya sede está en Bruselas, así como presidente de la Coparmex CDMX, durante el periodo 2016 – 2020. Desde 2021 es vicepresidente Nacional de Crecimiento en la Coparmex nacional. Desde 2024 es vicepresidente de la Comisión de Movilidad en la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo de la Ciudad de México.
Grupo CISA es uno de los consorcios de transporte urbano y movilidad más importantes de México. La compañía es pionera en revolucionar el transporte público al integrar el primer sistema Metrobús (BRT) en la Ciudad de México en 2005, lo que eliminó el antiguo modelo “hombre-camión”. Transporta a más de 38 millones de pasajeros mensualmente, con presencia nacional que agrupa a 25 empresas operadoras en cinco ciudades clave del país. El grupo lidera la transición hacia la electromovilidad, mediante tecnología de cero emisiones, como autobuses eléctricos biarticulados, así como la promoción de una economía circular.
Además de operar autobuses de transporte público urbano, ofrecen servicios de capacitación, consultoría, desarrollo de infraestructura y mantenimiento de flotas.



