BBVA México y la Liga BBVA MX Femenil reconocieron a las futbolistas de la Selección Femenil de 1971 durante la final del Torneo Clausura 2026 entre América y Monterrey. La ceremonia buscó visibilizar la historia de las jugadoras que representaron a México hace más de cinco décadas y que, pese a su impacto deportivo, no recibieron en su momento el reconocimiento que merecían.
Como parte del homenaje, ambas instituciones presentaron un clip documental que rescata la trayectoria de aquella generación, protagonista del II Campeonato Mundial de Futbol Femenil, realizado en México en 1971. El gesto se enmarca en una nueva etapa para el futbol femenil mexicano, donde la memoria deportiva, la visibilidad y el reconocimiento a las pioneras se han vuelto elementos clave para entender el crecimiento actual de la liga.
Durante la ceremonia participaron Blanca Cecilia Muñoz, directora general de Riesgos de BBVA México; Mariana Gutiérrez Bernárdez, presidenta de la Liga BBVA MX Femenil; Mikel Arriola Peñalosa, presidente de la Liga MX y comisionado permanente de la Federación Mexicana de Futbol; y Juan Ricardo Galicia Cárdenas, director legal de la Copa Mundial de la FIFA 2026 México.
Blanca Cecilia Muñoz señaló que el apoyo de BBVA México a la Liga BBVA MX Femenil responde a un acto de congruencia con los valores de la institución. También destacó que este reconocimiento permite saldar una deuda histórica con mujeres que abrieron camino antes de que el futbol femenil tuviera la visibilidad actual.
“Hoy saldamos una deuda con la historia haciendo visibles a las pioneras que cambiaron el futbol femenil hace más de cinco décadas; antes de que el futbol femenil ocupara portadas y llenara estadios hubo mujeres que ya estaban cambiando el juego”, expresó.
Por su parte, Mariana Gutiérrez Bernárdez afirmó que reconocer a las pioneras es fundamental para comprender el presente y proyectar el futuro del futbol femenil en México. Para la presidenta de la Liga BBVA MX Femenil, la historia de estas jugadoras permite dimensionar el camino recorrido y valorar las bases sobre las que hoy se construye la competencia.
“Sin su lucha y sin el camino que abrieron, nosotras no hubiéramos podido construir nuestra propia historia. Estamos muy agradecidas con BBVA México por esta iniciativa y por su compromiso constante con el impulso del futbol femenil”, señaló.
En 1971, México fue sede del II Campeonato Mundial de Futbol Femenil, un torneo que reunió a miles de aficionados y culminó con una final histórica ante más de 110,000 personas en el estadio más grande del país. Aquel partido, disputado entre México y Dinamarca, se mantiene como una de las grandes referencias de asistencia en la historia del futbol femenil.
Sin embargo, pese a la magnitud del evento, las futbolistas de aquella generación jugaron en una época marcada por la falta de apoyo institucional, escasa cobertura mediática y poca valoración del deporte practicado por mujeres. Su talento, esfuerzo y convocatoria quedaron durante años fuera del relato principal del futbol mexicano.
Por eso, el reconocimiento realizado durante la final del Clausura 2026 tiene un valor simbólico especial. No solo recupera una historia deportiva, también recuerda que el crecimiento del futbol femenil actual no empezó de cero. Antes de los estadios llenos, los patrocinios y la profesionalización de la liga, hubo jugadoras que ya estaban abriendo espacio en condiciones mucho más adversas.
La alianza entre BBVA México y la Liga BBVA MX Femenil se sostiene en valores como el esfuerzo, la constancia y el trabajo en equipo. Con este homenaje, ambas instituciones buscan que el futbol mexicano también reconozca a quienes hicieron posible su desarrollo desde etapas tempranas.
Durante la premiación del Torneo Clausura 2026, las medallas fueron entregadas por representantes de BBVA México, la Liga BBVA MX Femenil, la Liga MX, la Federación Mexicana de Futbol y la organización de la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México. La presencia de estas instituciones reforzó el carácter histórico del reconocimiento.
El homenaje también ocurre en un momento relevante para el deporte mexicano, a pocos meses de que el país sea una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA 2026. En ese contexto, recuperar la memoria de la Selección Femenil de 1971 permite ampliar la conversación sobre el papel de México en la historia del futbol y sobre la necesidad de reconocer también las hazañas de sus mujeres.
Con esta acción, BBVA México y la Liga BBVA MX Femenil buscaron dar visibilidad a una generación que marcó el camino para las futbolistas actuales. Hay aplausos que llegan tarde, pero siguen siendo necesarios. En este caso, el reconocimiento funciona como un acto de justicia deportiva y como una forma de recordar que el futuro del futbol femenil también se construye recuperando su memoria.



