Unilever México mantiene una apuesta activa por el mercado de belleza y bienestar en un contexto de volatilidad económica, mayor información del consumidor y nuevas tendencias de cuidado personal. Para la compañía, México es el segundo mercado más importante de América Latina, solo detrás de Brasil.
En entrevista con MILENIO, Lila López Negrete, directora general de la Unidad de Negocio de Belleza y Bienestar en Unilever de México, señaló que el consumidor mexicano ya no busca únicamente beneficios básicos en productos de cuidado personal, sino soluciones con resultados tangibles.
“El consumidor no busca más beneficios básicos, como solo la hidratación del cuidado de la piel o lavarte el pelo, ahora quiere beneficios adicionales y está dispuesto a pagar si ve resultados tangibles y reales”, afirmó.
La compañía observa una evolución clara hacia tendencias como la premiumización y la skinification. Esta última, que comenzó con mayor fuerza en el cuidado facial, ahora se extiende al cuidado capilar mediante fórmulas con ingredientes como ácido hialurónico o niacinamida.
Un ejemplo de esta estrategia es Dove Dermacare, línea enfocada en el cuidado del cuero cabelludo. Para Unilever, este tipo de innovación responde a un consumidor más informado, que investiga productos, compara beneficios y sigue tendencias a través de redes sociales, influencers y plataformas como TikTok.
De acuerdo con datos de Mordor Intelligence citados en la nota, el mercado de belleza y cuidado personal en México pasaría de 16.82 mil millones de dólares en 2025 a 17.64 mil millones en 2026. Además, se estima un crecimiento de 4.86% entre 2026 y 2031, año en el que podría alcanzar 22.36 mil millones de dólares.
López Negrete destacó que Unilever ha invertido en investigación y desarrollo para escalar productos con mayores beneficios. La estrategia combina innovación relevante, segmentación de portafolio y presencia en distintos canales de venta.
La compañía también mantiene atención sobre el precio. Aunque su enfoque no se centra únicamente en productos económicos, busca manejar los incrementos de costos de manera consciente para no trasladar todo el impacto al consumidor final.
La diversificación de canales es parte de esa estrategia. El consumidor mexicano compra en tiendas de proximidad, hipermercados, clubes de precio y plataformas digitales, por lo que Unilever busca mantener disponibilidad en distintos formatos y puntos de contacto.
La capacidad de manufactura local sostiene parte de esta operación. La planta de CIVAC, en Morelos, es la quinta fábrica más importante del mundo para Unilever y produce más de 2,500 unidades por minuto de marcas como Axe, Dove, Rexona, Sedal, Savilé, Pond’s y Vasenol.
Además, esta planta opera con energía eléctrica 100% renovable, lo que vincula la estrategia de crecimiento con metas de eficiencia y sostenibilidad industrial.
Para Unilever México, el reto está en equilibrar accesibilidad, innovación y valor agregado. En un año económicamente complejo, la compañía busca atender tanto a consumidores que priorizan precio como a quienes están dispuestos a pagar más por productos con beneficios específicos y comprobables.
La tendencia confirma que el mercado de belleza en México sigue creciendo, pero con consumidores más selectivos. En ese escenario, Unilever apuesta por marcas, formatos y fórmulas capaces de responder a nuevas expectativas de cuidado personal, información y resultados.



