Aduro Clean Technologies y ECOCE avanzaron a una nueva fase de colaboración en México para evaluar el potencial de la tecnología hidroquimiolítica, HCT, en el tratamiento de envases de plástico flexible posconsumo. El proyecto busca analizar si estos materiales, considerados de difícil reciclaje, pueden convertirse en productos de hidrocarburos líquidos para aplicaciones circulares dentro de la cadena del plástico.
La colaboración se desarrolla por etapas y parte de datos generados en México sobre recuperación, disponibilidad y características de los residuos. La primera fase consistió en mapear materias primas y seleccionar flujos de envases flexibles candidatos para pruebas técnicas.
ECOCE lideró el proceso de identificación de materiales, considerando disponibilidad estimada, rutas de recolección, forma física, niveles de contaminación y requisitos de preparación. A partir de ese análisis, se seleccionaron flujos con volumen suficiente y características adecuadas para avanzar a una evaluación de relevancia industrial.
Los envases flexibles representan uno de los mayores retos para los sistemas actuales de reciclaje. Pueden estar compuestos por polietileno, polipropileno, estructuras multicapa, tintas, adhesivos y distintos niveles de contaminación, lo que dificulta su aprovechamiento mediante reciclaje mecánico tradicional.
En México, ECOCE identifica esta categoría como un flujo creciente. Los datos disponibles señalan que el país genera cerca de 1.5 millones de toneladas anuales de envases de plástico flexible, lo que refuerza la necesidad de explorar soluciones complementarias para recuperar su valor.
Entre los materiales mapeados se encuentran envolturas de botanas y galletas, bolsas de supermercado y pan, empaques de semillas y granos, envases de comida para mascotas, productos lácteos, embutidos y bolsas con cierre hermético.
La siguiente etapa estará a cargo de Aduro, que realizará pruebas a escala de laboratorio para evaluar cómo responden los residuos mexicanos de plástico flexible y multicapa a la tecnología HCT. El análisis considerará procesabilidad, rendimiento, características del producto, residuos, comportamiento de contaminantes y balance de masas.
Si los resultados son satisfactorios, la colaboración podría avanzar hacia una tercera fase en planta piloto. Ese paso permitiría evaluar condiciones de escalamiento, validación con clientes y posibles rutas comerciales para reintegrar estos materiales a la cadena petroquímica y de polímeros.
El proyecto entre Aduro Clean Technologies y ECOCE muestra cómo la innovación puede ampliar las alternativas para gestionar residuos complejos. Frente a materiales que hoy tienen baja recuperación, las pruebas de HCT podrían aportar evidencia técnica y económica para construir nuevas rutas de circularidad en México.
La iniciativa también refuerza el papel de la colaboración entre tecnología, industria y organismos especializados en recuperación de envases. Convertir residuos difíciles de reciclar en insumos útiles para nuevas aplicaciones sería un avance relevante para reducir presión ambiental y fortalecer la economía circular del plástico.



