La conversación sobre diversidad e inclusión en las empresas ha evolucionado significativamente durante la última década. En México, cerca de 9 millones de personas viven con alguna discapacidad, de acuerdo con cifras oficiales¹. El reto para el sector privado va más allá de abrir oportunidades laborales, implica construir entornos accesibles, eliminar barreras culturales y generar condiciones que permitan a las personas desarrollarse en igualdad de oportunidades.
En este camino, Unilever de México impulsa una cultura organizacional centrada en las personas, que se traduce en prácticas, políticas y espacios diseñados para favorecer su participación. La inclusión forma parte de su compromiso con la diversidad y de una cultura que reconoce el valor de distintas perspectivas y experiencias.
Para la compañía, avanzar hacia una inclusión laboral efectiva parte de reconocer que muchas de las barreras que enfrentan las personas con discapacidad se encuentran en el entorno. Actualmente, Unilever de México cuenta con colaboradores en roles administrativos y operativos que viven con distintos tipos de discapacidad, entre ellas neurodivergencia, auditiva, visual, motriz, psicosocial e intelectual, contribuyendo a construir equipos más diversos e inclusivos.
Este compromiso comienza desde el primer contacto con una oportunidad laboral. Al postularse a una vacante, las personas pueden informar si requieren algún ajuste, soporte o requisito de acceso para participar en su proceso de selección y recibir el acompañamiento necesario.
Los equipos de Recursos Humanos, además, reciben capacitación para reducir sesgos durante los procesos de atracción y selección y, cuando una necesidad requiere apoyo especializado, la compañía cuenta con el respaldo de organizaciones como Éntrale, Teletón, Unidos y CREE.
Hacer que ese acceso sea posible también implica pensar en los espacios digitales con los que interactúan las personas. El sitio web de Unilever contempla medidas de accesibilidad que permiten su uso con lectores de pantalla y otras tecnologías asistivas, la mayoría de sus elementos interactivos pueden utilizarse únicamente con el teclado y gran parte de las imágenes no decorativas cuentan con texto alternativo.
Una vez dentro de la organización, este compromiso continúa a través de espacios accesibles, herramientas de comunicación, plataformas de capacitación y ajustes en los procesos o condiciones laborales de acuerdo con las necesidades de cada persona.
“La equidad nos ayuda como líderes y organizaciones a entender lo que requiere cada persona para alcanzar su máximo potencial. Darle a todos lo mismo podría parecer justo, pero entender qué necesita cada colaborador para desarrollarse es aún más importante”, señaló Guillermo Di Bella, CHRO de Unilever de México y Foods Américas.
El desafío para las empresas está en lograr que esta manera de trabajar se viva de forma cotidiana y que la participación de las personas con discapacidad tenga un impacto visible en la cultura, las conversaciones y las decisiones de las organizaciones. De esta manera, la inclusión laboral puede pasar de ser una intención a convertirse en una práctica capaz de transformar la experiencia de trabajar.
¹ INEGI (2024). *Estadísticas a propósito del Día Internacional de las Personas con Discapacidad*.


