Grupo Peñafiel llevó a cabo una jornada de reforestación voluntaria en el Parque Nacional Cerro de la Estrella, en la Alcaldía Iztapalapa, como parte de su estrategia de responsabilidad social y conservación ambiental.
La actividad se realizó en un área natural protegida considerada estratégica para el oriente de la Ciudad de México. De acuerdo con la Secretaría del Medio Ambiente, este espacio cumple una función relevante como pulmón verde y zona de recarga de mantos acuíferos.
Durante la jornada, el equipo de voluntariado de Grupo Peñafiel sembró más de 400 árboles y plantas de especies nativas adaptadas al ecosistema local. Entre ellas se incluyeron palo loco, salvia, oreja de burro y chapulixtle.
La intervención busca favorecer la captación de agua pluvial, la regeneración del suelo, la retención de carbono y la preservación de la biodiversidad dentro de un entorno urbano con alta presión ambiental.
La acción también se suma a los esfuerzos ambientales desarrollados en Iztapalapa, demarcación que obtuvo el distintivo internacional Tree Cities of the World 2025, otorgado por Arbor Day Foundation, FAO y Reforestamos México por su trabajo en el manejo sostenible y ampliación del arbolado urbano.
El evento contó con la participación de la brigada de voluntariado de la empresa y presencia directiva de Grupo Peñafiel. La compañía también apoyó con hidratación para los asistentes a través de su marca Aguafiel.
“Para Grupo Peñafiel, el compromiso con el medio ambiente se demuestra con hechos y con la suma de esfuerzos entre la iniciativa privada, las autoridades y la comunidad. Cuidar nuestras áreas naturales protegidas asegura un futuro más sostenible para las próximas generaciones”, señaló Wendy Alcalá, vicepresidenta de Legal en Grupo Peñafiel.
Con esta jornada, Grupo Peñafiel refuerza su estrategia de sostenibilidad corporativa enfocada en protección de recursos naturales, restauración ecológica y colaboración con autoridades locales.
La reforestación en el Cerro de la Estrella muestra cómo el voluntariado empresarial puede contribuir a conservar espacios naturales clave para la ciudad. En zonas urbanas, estas acciones ayudan a fortalecer la resiliencia ambiental y a mantener áreas verdes que benefician directamente a las comunidades.


