Toyota Motor de México reportó que sus modelos híbridos eléctricos representan 45% de sus ventas totales en el país, a 16 años de haber introducido el Prius al mercado nacional.
Desde 2010, la automotriz japonesa ha vendido aproximadamente 245,000 unidades híbridas eléctricas en México. Actualmente, su catálogo incluye 12 modelos HEV y suma tecnología híbrida eléctrica conectable con el lanzamiento de la RAV4 PHEV.
De acuerdo con la compañía, la flota híbrida en circulación ha evitado la emisión de más de 1.9 millones de toneladas de CO₂. Esta cifra equivale a cerca de 11% de las emisiones anuales de la Ciudad de México o al beneficio ambiental de 2.6 millones de árboles.
La estrategia de Toyota en México forma parte de su enfoque global Multi-Pathway, que plantea una transición gradual hacia la neutralidad de carbono mediante distintas tecnologías. Este esquema contempla vehículos híbridos eléctricos, híbridos conectables, eléctricos de batería y modelos de celdas de combustible de hidrógeno.
El objetivo de la compañía es adaptar la electrificación a las condiciones de cada mercado, tomando en cuenta infraestructura disponible, hábitos de consumo y posibilidades reales de adopción para los usuarios.
“La neutralidad de carbono es nuestro objetivo. En México, avanzar hacia ella requiere entender las condiciones del mercado y ofrecer soluciones que puedan incorporarse a la vida cotidiana de las personas”, señaló Takaaki Kuga, presidente de Toyota Motor de México.
El directivo destacó que la estrategia Multi-Pathway permite avanzar por diferentes caminos, reducir emisiones desde hoy y construir de manera ordenada una movilidad más accesible.
La compañía prevé que para 2030 el volumen de ventas de sus vehículos electrificados supere al de los modelos impulsados exclusivamente por motores de combustión interna.
El avance de los modelos híbridos muestra cómo la electrificación automotriz en México se desarrolla de forma gradual. En un mercado donde la infraestructura de carga todavía representa un reto, los vehículos híbridos se han convertido en una alternativa de transición para reducir emisiones sin modificar por completo los hábitos de uso.
Con este crecimiento, Toyota busca consolidar su participación en movilidad sostenible y ampliar las opciones para consumidores que buscan eficiencia, menor impacto ambiental y tecnologías más accesibles dentro del mercado mexicano.

