Grupo Cotemar México impulsa una estrategia de responsabilidad social enfocada en grupos vulnerables, con acciones dirigidas a niñez, personas con discapacidad, mujeres, comunidades rurales y colaboradores.
Durante 2025, la empresa canalizó inversión social, voluntariado corporativo, programas de salud móvil e iniciativas de inclusión laboral y derechos humanos, con el objetivo de generar valor compartido en las regiones donde tiene presencia operativa y comercial.
A través del programa PACMA, en alianza con Pemex, Cotemar brindó apoyo directo a 26 organizaciones civiles y grupos comunitarios. Los recursos se orientaron principalmente a educación, salud, desarrollo humano, inclusión, equidad de género y medio ambiente.
Una de las acciones más relevantes fue la operación de Unidades Médicas Móviles durante 12 meses continuos. Con este esquema, la compañía llevó atención médica preventiva y diagnósticos a zonas remotas y de difícil acceso en Veracruz, Hidalgo y Oaxaca.
El programa busca acercar servicios de salud a comunidades que enfrentan barreras geográficas, económicas o de infraestructura. En estos contextos, la atención móvil puede ayudar a detectar padecimientos, orientar a las familias y reducir brechas en el acceso a servicios básicos.
Cotemar también fortaleció su vínculo con organizaciones locales e instituciones sociales. Entre las causas apoyadas se encuentran salud infantil, educación especial, equidad de género y programas educativos regionales.
El voluntariado corporativo fue otro eje de la estrategia. En 2025, la iniciativa Voluntad Cotemar movilizó a 489 colaboradores y familiares, quienes sumaron 2,752 horas de servicio comunitario junto a 16 organizaciones civiles.
Estas jornadas permitieron acompañar actividades relacionadas con salud, bienestar, inclusión y apoyo comunitario. Más allá de la donación de recursos, el voluntariado busca involucrar directamente a las personas de la empresa en las necesidades del entorno.
La compañía también trabajó en inclusión y desarrollo interno. Cotemar registró 1,572 participaciones en talleres de cultura inclusiva, equidad de género, corresponsabilidad parental, liderazgo femenino y lengua de señas.
A esto se suman alianzas educativas para que colaboradores pudieran certificar estudios de nivel básico y medio superior, una medida que conecta inclusión laboral con desarrollo personal y profesional.
El contexto social refuerza la importancia de estas acciones. De acuerdo con datos citados por la publicación, 29.6% de la población en México vivía en pobreza multidimensional en 2024, lo que equivale a cerca de 38.5 millones de personas.
Frente a este panorama, las empresas pueden desempeñar un papel relevante cuando articulan inversión social, alianzas comunitarias, voluntariado y políticas internas de inclusión.
El caso de Cotemar muestra una estrategia que combina apoyo externo con transformación interna. Atender a grupos vulnerables implica destinar recursos, pero también construir capacidades, abrir oportunidades y sostener acciones en el tiempo.
Con sus programas de salud móvil, inversión social, voluntariado e inclusión, Cotemar busca que su crecimiento empresarial avance junto con el bienestar de las comunidades donde opera.



