AstraZeneca, Sanofi, Opella y UCB se unieron al Programa de Calor Limpio, una iniciativa enfocada en reducir las emisiones asociadas con el calor industrial utilizado para fabricar medicamentos y extender la descarbonización hacia la cadena de suministro farmacéutica.
El programa fue lanzado por AstraZeneca en diciembre de 2025 y actualmente es gestionado por la consultora ERM y la empresa Secaro. Con la incorporación de Sanofi, Opella y UCB como compañías fundadoras, la iniciativa ya abarca más de 1,000 instalaciones.
El objetivo es sustituir progresivamente sistemas térmicos que dependen de combustibles fósiles por alternativas de menores emisiones, además de ofrecer apoyo técnico y, en algunos casos, incentivos financieros a proveedores.
La iniciativa pone el foco en un componente que suele recibir menos atención que el consumo eléctrico: el vapor y el agua caliente que requieren numerosos procesos farmacéuticos.
Bombas de calor, electrificación y eficiencia energética
El Programa de Calor Limpio contempla diferentes soluciones dependiendo de las características de cada instalación.
Entre ellas se encuentran las bombas de calor, la electrificación de equipos, el uso de biometano y las mejoras de eficiencia energética mediante automatización y optimización de procesos.
No existe una tecnología única que pueda aplicarse de forma generalizada. Las necesidades de temperatura, la infraestructura disponible, los costos y la fuente de electricidad determinan qué alternativa puede resultar más adecuada para cada planta.
La transición también debe realizarse sin afectar la continuidad de producción, la seguridad ni los estándares de calidad que exige la fabricación de medicamentos.
Marissa Saretsky, directora de sostenibilidad de Opella, señaló que el reto consiste en lograr que las tecnologías de bajas emisiones funcionen a escala en instalaciones, ubicaciones y cadenas de proveedores con características muy distintas.
Además de las barreras técnicas, algunas plantas enfrentan limitaciones de financiamiento o todavía necesitan desarrollar capacidades para medir y gestionar sus emisiones.
Opella reduce 20% su consumo de gas en Japón
Opella ya ha implementado distintos proyectos para disminuir la energía utilizada en sus procesos térmicos.
En su planta de Narita, Japón, instaló tres calderas de menor capacidad combinadas con bombas de calor, una intervención que permitió reducir 20% el consumo de gas natural.
La compañía también sustituyó calderas de gas por bombas de calor en sus plantas de Lisieux, Francia, y Suzano, Brasil, para proporcionar agua caliente a sistemas de tratamiento de aire.
La estrategia parte de reducir primero la demanda energética mediante eficiencia y posteriormente sustituir las fuentes de energía con mayor intensidad de carbono.
Este enfoque puede disminuir la cantidad de infraestructura necesaria para electrificar procesos y reducir los costos asociados con la transición.
Los proveedores también forman parte de la huella
Uno de los elementos centrales del programa es su enfoque en la cadena de suministro.
Una parte relevante de las emisiones de las farmacéuticas proviene de los materiales y servicios adquiridos, por lo que las mejoras dentro de las plantas propias no necesariamente son suficientes para alcanzar los objetivos climáticos.
El Programa de Calor Limpio busca compartir conocimientos técnicos entre compañías y proveedores y facilitar inversiones que de manera individual podrían resultar más difíciles de ejecutar.
Las cuatro farmacéuticas participantes cuentan con compromisos de reducción de emisiones basados en la ciencia, y la iniciativa pretende convertir esos objetivos en proyectos aplicables a instalaciones concretas.
Medir bien las emisiones también será clave
La transición hacia tecnologías eléctricas introduce además desafíos en la forma de contabilizar las emisiones.
Merz Therapeutics, por ejemplo, electrificó la producción de vapor en su sede de Frankfurt y eliminó 1.5 millones de kilovatios-hora de consumo de gasóleo para calefacción.
Según la empresa, la medida redujo aproximadamente 250 toneladas de CO₂ equivalente y disminuyó 46% sus emisiones estacionarias de Alcance 1.
Sin embargo, al comenzar a adquirir calefacción centralizada aumentaron sus emisiones de Alcance 2, lo que muestra que una intervención puede reducir emisiones directas y al mismo tiempo modificar las emisiones indirectas asociadas con la energía comprada.
Por ello, la descarbonización del calor industrial requiere no solo nuevas tecnologías, sino también medición consistente para evaluar su impacto total.
Con más de 1,000 instalaciones bajo el alcance del programa, AstraZeneca, Sanofi, Opella y UCB buscan convertir el calor limpio en un nuevo frente de colaboración para reducir emisiones en la industria farmacéutica y sus cadenas de suministro.



