La Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX), Pacto por la Comida y la Secretaría de Relaciones Exteriores reunieron a representantes de gobierno, empresas, academia, organismos internacionales y sociedad civil para impulsar una agenda común contra la pérdida y el desperdicio de alimentos en México.
El encuentro se realizó con motivo del Día Mundial de la Alimentación bajo el lema Innovar hoy para nutrir mañana y puso el foco en la necesidad de mejorar el aprovechamiento de los alimentos a lo largo de toda la cadena agroalimentaria.
Los organizadores destacaron que reducir el desperdicio no solo permite rescatar alimentos aptos para consumo humano, sino también aprovechar mejor recursos como agua, energía, suelo y trabajo.
“Prevenir y reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos es una forma concreta de combatir el hambre, y para lograrlo necesitamos que gobierno, empresas, academia y sociedad civil trabajemos de manera coordinada”, señaló Mariana Jiménez, directora general de Red BAMX.
Un problema que también afecta recursos naturales
La jornada vinculó la prevención del desperdicio con la seguridad alimentaria, la acción climática y la sostenibilidad de los sistemas de producción y distribución.
El tema está relacionado con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 2, Hambre Cero, y con la meta 12.3 de la Agenda 2030, que plantea reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita en comercio minorista y consumo, además de disminuir las pérdidas en las cadenas de producción y suministro.
Como referencia global, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente estimó que en 2022 se desperdiciaron alrededor de 1,050 millones de toneladas de alimentos en el mundo.
Los hogares concentraron 60% de ese volumen, mientras que los servicios de alimentación representaron 28% y el comercio minorista 12%.
Innovación, circularidad y rescate de alimentos
Durante el encuentro se realizaron conferencias, paneles y espacios de discusión relacionados con eficiencia en la cadena agroalimentaria, circularidad, apoyo a pequeños productores y aprovechamiento de alimentos.
También se organizó una feria de soluciones con la participación de Cheaf, CHEP y Come Con Ciencia.
Cheaf presentó su modelo de plataforma digital para rescatar alimentos que podrían convertirse en merma, mientras que CHEP mostró soluciones logísticas enfocadas en reutilización y eficiencia dentro de las cadenas de suministro.
Come Con Ciencia participó con actividades de divulgación relacionadas con alimentación y sostenibilidad.
Las iniciativas ofrecieron además dinámicas sobre huella hídrica, huella de carbono, economía circular y aprovechamiento de alimentos recuperados.
Seis empresas fueron reconocidas
Durante la jornada se reconoció a Grupo Presidente, Iconn, Ingredion, SIPRA, Tetra Pak y Tiendas Garcés por sus acciones orientadas a prevenir y reducir la pérdida y el desperdicio de alimentos.
El comunicado no detalla los criterios utilizados para otorgar estos reconocimientos, pero los organizadores destacaron la participación del sector privado como un componente relevante para transformar prácticas dentro de la cadena alimentaria.
Claudia Sánchez, líder de Pacto por la Comida, señaló que el reto requiere continuidad y medición.
“Innovar hoy significa transformar procesos, medir lo que hacemos y asumir compromisos sostenidos. Cada alimento que se aprovecha cuenta, y esta jornada nos recuerda que podemos pasar del diálogo a la acción”, afirmó.
Hacia una agenda común contra el desperdicio
El encuentro buscó fortalecer la coordinación entre sectores y trasladar las conversaciones hacia acciones concretas y medibles.
La Red BAMX aportó su experiencia operativa en rescate y distribución de alimentos; Pacto por la Comida, su trabajo de articulación multisectorial; y la Secretaría de Relaciones Exteriores, la vinculación institucional y de cooperación.
La meta es avanzar hacia sistemas alimentarios más eficientes y reducir pérdidas que hoy representan tanto un problema social como ambiental.
El reto será mantener estas alianzas en el tiempo y convertir los compromisos en resultados verificables sobre reducción de desperdicio, rescate de alimentos y aprovechamiento más eficiente de los recursos.



