La creciente preocupación por el cuidado del medioambiente ha llevado a miles de personas a repensar sus hábitos diarios. Entre ellos, el deporte al aire libre ha cobrado relevancia no solo como una forma de salud física, sino como una herramienta para fomentar la conciencia ambiental y social.
De acuerdo con cifras del INEGI, más de 16 millones de personas en México practican alguna actividad física o deportiva de forma regular, siendo el running una de las más populares. En nuestro país existen cientos de grupos que, como su nombre lo indica, entrenan en conjunto a lo largo del año, participan en carreras a nivel nacional al igual que internacional y, en algunas ocasiones, integran prácticas como el plogging —actividad que combina el trote con la recolección de residuos— en sus rutinas.
Al recorrer distintas zonas realizando esta actividad deportiva, no es una sorpresa toparse con residuos sólidos urbanos en su camino. La Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México (SEDEMA) estima que a diario se recolectan cerca de 13 mil toneladas de desechos, en parte provenientes de espacios públicos como parques y zonas deportivas.
En el último lustro el plogging ha contribuido con la recolección de residuos alcanzando a recoger hasta 35 kilos de desechos aproximadamente dependiendo del número de participantes, las rutas que se realicen y el tiempo para correrlas. Entre los materiales que se recolectan están envolturas de plástico flexible, PET, vidrio, aluminio, por mencionar algunos, que posteriormente estos grupos de corredores separan y entregan a centros de reciclaje.
BioBox transforma el reciclaje en recompensas
“Más allá de cifras, este tipo de experiencias evidencian cómo el deporte puede ser un vehículo de cambio, al combinar la conciencia ambiental y la actividad física, es posible mejorar las condiciones de nuestro entorno y fomentar una vida más saludable en todo sentido”, enfatizó Luis Alvarado, CEO de BioBox, emprendimiento mexicano que conecta a las personas con el reciclaje a través de más de 250 máquinas inteligentes distribuidas en la CDMX, permitiendo depositar botellas de PET, latas, vidrio y demás.
Estas Máquinas Expendedoras Inversas (RVM) son muy fáciles de utilizar, solo basta con descargar la aplicación, registrarse, escanear el código QR presente en la instalación, escanear el del envase o envoltura, depositar el residuo dentro de la BioBox y acumular puntos que se pueden canjear por recompensas exclusivas.
“Al igual que el running promueve comunidad y fomenta acciones positivas, cada residuo depositado en nuestras máquinas inteligentes es un paso hacia un mundo más limpio. Hasta ahora, gracias a nuestros usuarios hemos reciclado más de 1,000 toneladas, imagina cuánto más podríamos lograr si sumamos esfuerzos”, concluye Alvarado.
BioBox lleva el reciclaje a eventos deportivos
En línea con esta filosofía, BioBox estará presente en el Medio Maratón de la Ciudad de México, a realizarse este 13 de julio de 2025. Como parte de su propósito de incentivar la cultura del reciclaje, se instalarán máquinas sobre Avenida Paseo de la Reforma a la altura de la Calle Rubén Darío, y un lounge en la línea de meta frente al Ángel de la Independencia, con el fin de que los participantes y asistentes puedan reciclar.
Para lograr calles sin basura, BioBox invita a la comunidad running y al público general a unirse a esta causa, por medio de descargar la aplicación, llevar sus residuos reciclables como PET, aluminio, vidrio, hojalata y plásticos flexibles a los puntos habilitados y acumular puntos para canjear por recompensas, porque cada acción, por pequeña que parezca, se puede lograr un gran cambio.
¿Cómo funciona? Descarga la app, genera un código QR en las pantallas de BioBox, escanea los códigos de barras e introduce tus envases para recibir recompensas. Entérate de cualquier novedad en nuestros canales oficiales:


