Por Federico Morales Dondé
La inclusión de personas con discapacidad en el ámbito laboral no es un favor ni una tendencia. Es una deuda histórica y una oportunidad invaluable para construir entornos más humanos, diversos y eficientes. En México, más de 6 millones de personas viven con alguna discapacidad (INEGI, 2020), pero solo una fracción de ellas accede a un empleo formal. La brecha no es solo legal o estructural, también es cultural.
¿Qué significa realmente ser una empresa inclusiva?
Ser inclusivo no es solo poner una rampa o traducir documentos a braille. Significa replantear procesos, romper prejuicios y crear condiciones equitativas de participación. Una empresa inclusiva no solo contrata talento con discapacidad por cumplir una cuota, sino por reconocer su valor, diseña puestos y entornos de trabajo que respetan la diversidad funcional, capacita a sus líderes y equipos para entender la discapacidad desde un enfoque de derechos humanos no de lástima y escucha activamente a sus colaboradores con discapacidad y adaptando las políticas internas con base en sus experiencias.
¿Y por dónde puedo empezar a crear inclusión real?
No son pasos definitivos, pero por algo se comienza… ¿qué tal si…?
- Haces un diagnóstico interno. ¿Tu empresa está lista para recibir a personas con discapacidad? Evalúa accesibilidad física, digital y actitudinal.
- Crea políticas claras. Define protocolos de inclusión y no discriminación. Hazlos públicos y exigibles.
- Ten una charla con Recursos Humanos y haz un reclutamiento sin barreras. Redacta vacantes sin sesgos, ofrece ajustes razonables en entrevistas y elimina filtros que excluyen innecesariamente.
- Muy importante: La capacitación continua. La inclusión es un proceso. Impulsa talleres sobre lenguaje incluyente, accesibilidad y cultura de la discapacidad.
- Ajustes razonables. Desde el horario hasta el mobiliario. Lo “razonable” depende de la persona, no de la norma.
- Ubica a tus aliados estratégicos. Acércate a asociaciones, fundaciones y organismos especializados. No se trata de “adivinar” lo que se necesita, sino de construirlo en diálogo.
La discapacidad no es el problema
El verdadero obstáculo no está en la condición de una persona, sino en un entorno que no sabe (o no quiere) adaptarse. Las empresas que entienden esto se convierten en agentes de transformación social. La inclusión no solo beneficia a quienes viven con discapacidad: mejora la cultura organizacional, fomenta la empatía, incrementa la innovación y fortalece la reputación de la marca.
A lo largo de estos años, más de 800 organizaciones se han unido a esta red nacional, permitiendo la contratación de más de 60,000 personas con discapacidad. En 2024, el 85 % de las empresas participantes en el Índice de Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad (IILPCD) contaban ya con políticas activas de DEI (Diversidad e Inclusión), y el 95 % habían establecido metas concretas de contratación. El año pasado se impartieron más de 2,690 horas de capacitación especializada en inclusión laboral, y el 88 % de las empresas involucraron a su alta dirección en los comités de inclusión.
Estos esfuerzos han derivado en la entrega de un distintivo que ha evolucionado hacia una certificación formal desarrollada junto con el Instituto Mexicano de Estandarización y Evaluación de la Conformidad (IMEEC), basada en la norma ISO 17067. Esta nueva certificación avala, con evidencia y estándares internacionales el compromiso empresarial con la inclusión laboral. Este año, 35 nuevas empresas fueron reconocidas con el distintivo Empresa Comprometida con la Inclusión Laboral de Personas con Discapacidad, otorgado por el CMN (Consejo Mexicano de Negocios), el CCE (Consejo Coordinador Empresarial), COAMEX (Organización de asistencia y servicios para personas con discapacidad en la Ciudad de México) y Éntrale.
Estas son las organizaciones en este 2025 que, con políticas claras, acciones contundentes y resultados medibles, están abriendo camino hacia un México más accesible, justo y equitativo.
¿Te preguntarás qué empresas?
- Accenture México
- AT&T
- Bachoco
- Banamex
- Banco Santander
- Banregio
- BASF
- Bayer
- BBVA
- CEMEX
- Chubb
- Cía. de Talentos
- Cinépolis
- Daimler Buses
- Daimler Truck
- El Palacio de Hierro
- Fibra Uno (FUNO)
- General Motors
- GM Financial
- GNP Seguros
- Grupo Bimbo
- Grupo CIE
- Grupo Profuturo
- Iberdrola México
- J.P. Morgan
- Kaltex
- Kekén
- KPMG
- Mabe
- OneSmart Logistics
- Procter & Gamble México
- Scotiabank
- Softek
- The Home Depot México
- Xignux
El cambio es cultural y empieza desde dentro
Incluir no es una obligación legal: es una oportunidad para ser mejores empresas y personas. En México, donde la desigualdad sigue siendo una constante, la inclusión no puede ser opcional. No se trata de “dar trabajo”, sino de abrir espacio con dignidad, respeto y profesionalismo.
Porque al final, no hay inclusión sin participación real



