El gobierno de Hawái implementó una serie de nuevos impuestos ambientales dirigidos al sector turístico, con el propósito de financiar iniciativas de sostenibilidad, proteger los recursos naturales del archipiélago y contrarrestar el impacto ecológico derivado del turismo masivo. La medida forma parte de un plan más amplio para equilibrar la actividad económica con la conservación del entorno en uno de los destinos más visitados de Estados Unidos.
Las tarifas verdes se aplican tanto a visitantes extranjeros como nacionales que arriban a las islas, e incluyen cargos específicos destinados a cubrir costos asociados a la gestión de residuos, protección de ecosistemas marinos y terrestres, así como programas de educación ambiental para residentes y turistas. Las autoridades explican que estos recursos permitirán fortalecer la infraestructura ecológica sin depender exclusivamente del presupuesto general del estado.
La iniciativa responde a inquietudes crecientes por la presión que el turismo ejerce sobre los recursos limitados de Hawái, incluyendo agua, energía y biodiversidad. Con millones de visitantes al año, la demanda sobre servicios públicos y áreas naturales ha generado desafíos en términos de conservación, calidad de vida para las comunidades locales y sostenibilidad a largo plazo.
Entre los objetivos del nuevo esquema tributario se encuentra la reducción de la huella ambiental del turismo, incentivar prácticas más responsables por parte de los visitantes y canalizar fondos directamente a proyectos que mitiguen los efectos de la actividad turística en zonas sensibles, como arrecifes de coral, playas y selvas tropicales.
Los impuestos verdes también contemplan incentivos para turistas que opten por prácticas sostenibles, como alojamiento en hoteles certificados por su gestión ambiental, uso de transporte con bajas emisiones o participación en actividades ecológicas. De esta manera, se busca no solo recaudar recursos, sino promover una cultura de turismo responsable.
Empresarios del sector turístico han expresado tanto apoyo como inquietudes respecto a la medida. Algunos ven en los impuestos una oportunidad para diferenciar a Hawái como un destino comprometido con la sostenibilidad, mientras que otros señalan posibles efectos en la competitividad del destino frente a otras regiones sin gravámenes similares.
Por su parte, organizaciones ambientales aplauden la iniciativa y la consideran un paso necesario para proteger la rica biodiversidad del archipiélago, así como para garantizar que las generaciones futuras puedan disfrutar de los atractivos naturales de Hawái. También subrayan la importancia de que los fondos recaudados sean gestionados con transparencia y se destinen efectivamente a los programas ambientales previstos.
Con la implementación de estos impuestos verdes, Hawái se suma a un número creciente de destinos turísticos en el mundo que buscan internalizar los costos ambientales del turismo y avanzar hacia modelos más sostenibles, donde la preservación de la naturaleza vaya de la mano con el desarrollo económico.


