La multinacional Unilever de México reafirmó su compromiso con el estado de Morelos, consolidando su compleja planta ubicada en CIVAC (Ciudad Industrial del Valle de Cuernavaca) como un hub clave para la producción de productos de belleza y cuidado personal, además de un motor de desarrollo económico y sostenibilidad en la región.
Durante un encuentro con autoridades del gobierno estatal y local, la empresa destacó que la planta de Morelos se ha posicionado como referente industrial y ambiental en América Latina, siendo una de las cinco instalaciones más importantes de Unilever en el mundo y con producción que abastece a millones de hogares tanto en México como en otros mercados internacionales.
La planta no solo se distingue por su escala productiva —capaz de fabricar miles de unidades por minuto—, sino también por su enfoque de sostenibilidad, que incluye el uso de energía 100 % renovable, proyectos de eficiencia energética y sistemas que han permitido reducir miles de toneladas de CO₂ al año. Además, opera sin extracción de agua de pozo y sin descargas, consolidando prácticas responsables dentro de su cadena de valor.
Unilever ha mantenido una presencia de más de seis décadas en Morelos, impulsando la generación de empleo local, la formación de talento y la inclusión, reflejado en la elevada participación de mujeres en puestos directivos de la planta. Estas acciones han fortalecido los lazos con la comunidad y han convertido al complejo en un factor clave de desarrollo económico y social para la entidad.
La ratificación de Morelos como hub estratégico se da en el marco de una amplia inversión de Unilever en México, que contempla un plan por 30 mil millones de pesos para 2025-2028 para expandir su presencia productiva en varias regiones del país, incluyendo Morelos, Nuevo León y el Estado de México, y generar más de mil empleos directos e indirectos.
Con estas acciones, Unilever refuerza su apuesta por México como centro de operaciones clave en la industria de cuidado personal y belleza, promoviendo no solo la competitividad industrial, sino también la sostenibilidad ambiental y el desarrollo social en las comunidades donde opera.



