IKEA México presentó avances de su modelo de sostenibilidad estratégica, basado en integrar emprendimientos sociales dentro de su cadena de valor. La compañía busca demostrar que el impacto social y ambiental puede generar valor económico y fortalecer la confianza en el mercado.
La estrategia se desarrolla en colaboración con IKEA Social Entrepreneurship, iniciativa global que impulsa proyectos con impacto social. En México, la empresa trabaja con organizaciones y emprendedores para desarrollar soluciones que respondan a retos ambientales y sociales mediante modelos de negocio sostenibles.
Uno de los ejes clave es la innovación social aplicada a la operación diaria. Para ello, la empresa designó embajadores de sustentabilidad en cada una de sus tiendas, quienes promueven prácticas responsables en el uso de recursos y ayudan a integrar la sostenibilidad en las actividades cotidianas del negocio.
Además, la compañía impulsa iniciativas de economía circular. Un ejemplo es la alianza con Básicos de México, que transforma textiles no vendidos mediante procesos de upcycling, creando nuevos productos y generando empleo para comunidades migrantes y talleres familiares.
Especialistas de organizaciones como New Ventures, La Mano del Mono y NESsT coinciden en que este tipo de modelos requieren capital paciente y colaboración de largo plazo. Bajo este enfoque, IKEA busca fortalecer la resiliencia empresarial mientras impulsa soluciones sostenibles que beneficien tanto al negocio como a la sociedad.



