BlackRock elevó su participación en Banco Sabadell hasta el 8,45%, un nivel récord desde su entrada en la entidad en 2010, en un momento clave para el banco catalán. El movimiento se produce tras el cierre de la opa de BBVA, el relevo en la cúpula de Sabadell y a pocas semanas del pago del mayor dividendo de su historia.
La gestora estadounidense, considerada la mayor administradora de activos del mundo, se consolida así como el principal accionista de Sabadell. Su posición, valorada en más de 1,400 millones de euros, convierte al banco en la compañía del Ibex 35 donde BlackRock mantiene su mayor porcentaje de capital.
El aumento de participación llega después de meses de alta tensión corporativa para Sabadell. Durante 2025, BlackRock realizó más de 200 movimientos sobre el valor, en plena opa de BBVA, aunque moderó sus compras después de que la operación quedara descartada. Desde octubre, sin embargo, volvió a elevar su presencia, pasando del 7,2% al 8,1% en marzo y posteriormente al 8,45% en mayo.
El contexto también está marcado por el cambio de liderazgo en la entidad. Sabadell inició una nueva etapa con Marc Armengol como consejero delegado, en sustitución de César González-Bueno, después de un ciclo en el que el banco defendió su independencia y cerró operaciones relevantes para reforzar su posición.
Uno de los elementos más importantes es el dividendo extraordinario previsto para el 29 de mayo, por un importe total de 2,500 millones de euros. Este pago está vinculado a la venta de TSB, la filial británica de Sabadell, al Banco Santander, en una operación superior a los 3,000 millones de euros. Con su participación actual, BlackRock recibiría más de 210 millones de euros por este concepto.
La entrada de más peso por parte de BlackRock puede leerse como una señal de confianza en la nueva etapa del banco, aunque también responde a un momento financiero atractivo para los accionistas. Tras superar la presión de la opa y cerrar la venta de TSB, Sabadell encara una fase centrada en el negocio español, la eficiencia operativa y la remuneración al accionista.
El movimiento ocurre además en un entorno favorable para la banca española. En el primer trimestre de 2026, las principales entidades del país superaron los 10,000 millones de euros de beneficio conjunto, impulsadas por márgenes financieros sólidos y mayores ingresos por comisiones, aunque Sabadell fue una de las excepciones por el impacto de menores márgenes y costes extraordinarios.
Con este nuevo porcentaje, BlackRock no solo refuerza su papel en el capital de Sabadell, sino que se coloca en una posición especialmente relevante ante las próximas decisiones estratégicas de la entidad. Para el banco, el reto será sostener la confianza del mercado una vez pagado el dividendo extraordinario y demostrar que su plan independiente puede generar valor más allá del episodio de la opa.



