Grupo Bimbo y la sostenibilidad como visión de largo plazo

En el marco del libro ESG: La Apuesta por un Mundo Sostenible. Actualidad, retos y oportunidades, tuve la oportunidad de conversar con Daniel Servitje Montull, entonces director general de Grupo Bimbo, sobre la forma en que una empresa global entiende la sostenibilidad desde la operación, la cadena de valor y la visión de largo plazo.

La conversación con nuestro Presidente, Klaus Gérman Phinder, formó parte del esfuerzo del libro por acercar los criterios ASG a la voz de quienes toman decisiones empresariales todos los días. En el caso de Grupo Bimbo, el diálogo permitió conocer cómo la sostenibilidad se integra al propósito de la compañía, a sus compromisos ambientales y a la manera en que proyecta su permanencia hacia el futuro.

¿Qué significa la sostenibilidad desde la visión de Grupo Bimbo?

Para Daniel Servitje Montull, la sostenibilidad es parte de la estrategia que da vida al propósito de Grupo Bimbo: alimentar un mundo mejor. Desde su perspectiva, este enfoque permite darle viabilidad de largo plazo a la empresa y a las comunidades donde opera.

Durante la entrevista, explicó que la sostenibilidad articula la relación de la compañía con accionistas, colaboradores, clientes, consumidores y sociedad. También la presentó como parte del legado que una empresa debe construir para las futuras generaciones.

Esa mirada coloca la sostenibilidad en un plano estratégico. En una empresa global, con presencia en distintos mercados y una cadena de valor amplia, este tema se vincula directamente con la continuidad del negocio, la responsabilidad frente al entorno y la capacidad de responder a nuevos desafíos sociales y ambientales.

¿Cuáles son los pilares de una buena estrategia de sostenibilidad?

Al hablar de los elementos que debe tener una estrategia de sostenibilidad, Daniel destacó primero la convicción del consejo de administración y del equipo directivo. Para avanzar en estos temas, los líderes deben asumirlos como parte de su responsabilidad y de la supervivencia de la empresa.

También señaló la importancia de la factibilidad. Una estrategia sostenible requiere claridad sobre qué se va a hacer, cómo se hará, cuándo se realizará y quién será responsable de llevarlo a cabo. Las metas pueden ser retadoras, pero necesitan una ruta realista de ejecución.

Este punto resulta clave porque conecta la visión con la operación. En sostenibilidad, los compromisos adquieren valor cuando se convierten en decisiones, procesos, responsables y seguimiento.

¿Cómo ha evolucionado Grupo Bimbo en criterios ASG?

El enfoque ASG de Grupo Bimbo ha evolucionado durante varias décadas. Daniel recordó que, desde los años sesenta, la compañía trabajó en temas sociales internos y acciones de filantropía. Más adelante, con su salida a bolsa, fortaleció sus prácticas de gobernanza.

A finales de los años noventa, la empresa comenzó a avanzar con mayor fuerza en materia ambiental. Entre esos primeros pasos se encuentran la adopción de energía renovable y medidas de ahorro de energía, que después se integraron a una agenda más amplia.

En la actualidad, uno de los grandes compromisos de la compañía es alcanzar cero emisiones netas de carbono hacia 2050. Ese objetivo implica trabajar en la operación directa, pero también en temas como agricultura, proveedores, empaques, agua, desperdicio de alimentos y reducción de impactos ambientales.

¿Cuáles son los temas más significativos dentro de su estrategia ASG?

Daniel explicó que Grupo Bimbo organiza su estrategia en tres pilares: “Para ti”, “Para la vida” y “Para la naturaleza”.

El primero está relacionado con los productos y la mejora de su perfil nutricional. En una empresa de alimentos, este punto toca directamente la razón de ser del negocio y la relación con consumidores y clientes.

El segundo pilar se enfoca en las personas. Incluye la seguridad, la diversidad, la calidad de vida de los colaboradores y la relación con las comunidades donde opera la compañía.

El tercer pilar aborda la dimensión ambiental. Ahí se ubican temas como emisiones netas de carbono, circularidad del agua, empaques, desperdicio de alimentos y transición hacia prácticas más sostenibles en la cadena de valor.

¿Qué cambios implica el crecimiento del ESG en el rol del CEO?

Daniel compartió que, durante su gestión como director general, la agenda ambiental tomó una fuerza especial dentro de la compañía. La gobernanza y la responsabilidad social ya formaban parte de la cultura de Grupo Bimbo, pero el componente ambiental adquirió mayor estructura y seguimiento.

La creación de un área sólida de sustentabilidad, con alcance global, y la figura de un chief sustainability officer fueron pasos importantes para coordinar los avances en distintas unidades de negocio.

Este tipo de cambios muestra cómo el liderazgo empresarial ha tenido que incorporar nuevas responsabilidades. La sostenibilidad exige visión, pero también organización interna, capacidad de coordinación y seguimiento permanente.

¿Cómo se integra la sostenibilidad en el consejo y en la estructura administrativa?

En Grupo Bimbo, el consejo de administración conoce y da seguimiento a la estrategia de sostenibilidad. Daniel explicó que la compañía no creó un comité adicional específico para este tema, pero sí cuenta con una estructura de seguimiento global.

También mencionó la existencia de foros regulares para revisar avances por unidad de negocio y por función corporativa. Estos espacios permiten mantener una cadencia de evaluación y ajustar decisiones conforme avanza la estrategia.

La empresa también ha involucrado a proveedores en espacios de diálogo para articular mejor la cadena de valor. Este punto resulta especialmente relevante porque muchos compromisos ambientales dependen de actores que están fuera de la operación directa de la compañía.

¿Cuáles son los principales retos frente a las nuevas exigencias ESG?

Uno de los retos más importantes para Grupo Bimbo está en la transformación de la cadena de valor. Daniel señaló que avanzar hacia emisiones netas cero implica trabajar con productores, agronegocios y proveedores para promover prácticas más sostenibles.

La agricultura regenerativa aparece como uno de los mayores desafíos. Su implementación exige inversión, acompañamiento y cambios en prácticas productivas que han existido durante generaciones.

También habló de la necesidad de hacer económicamente sostenibles estos esfuerzos. Algunos proyectos, como el ahorro de energía o la instalación de techos solares, pueden mostrar una viabilidad financiera más clara. Otros requieren una mirada de mayor plazo y una comprensión más amplia del valor que generan.

¿Puede la sostenibilidad convertirse en un pilar de crecimiento económico?

Para Daniel, la demanda social por prácticas sostenibles puede vincularse con el interés empresarial en avanzar más rápido. A medida que consumidores, inversionistas, autoridades y comunidades observan con mayor atención estos temas, las empresas tienen más incentivos para integrar la sostenibilidad a su estrategia.

También reconoció que existen presiones y corrientes divergentes en distintos mercados. Aun así, subrayó la responsabilidad de las empresas frente a una sociedad más diversa, más exigente y frente a un planeta que enfrenta desafíos ambientales cada vez más visibles.

La sostenibilidad puede generar valor económico cuando reduce riesgos, mejora la eficiencia, fortalece la relación con los grupos de interés y abre nuevas oportunidades de innovación.

¿Qué prácticas sostenibles destaca Grupo Bimbo?

Entre las prácticas mencionadas durante la entrevista están la mejora del perfil nutricional de los productos, los avances en seguridad y diversidad para colaboradores, y el impulso al uso de energía renovable.

Daniel también destacó inversiones en techos solares y el desarrollo de una de las flotillas de vehículos eléctricos más relevantes en la industria alimentaria de América Latina.

Estas acciones muestran cómo la sostenibilidad puede expresarse en distintos niveles de la operación: desde el producto hasta la energía, desde la movilidad hasta la relación con los colaboradores y las comunidades.

¿Qué mensaje deja esta conversación para el sector empresarial?

Al cierre de la entrevista, Daniel habló de la responsabilidad colectiva frente a los problemas ambientales y sociales. Su mensaje para directivos y consejos de administración fue claro: las decisiones diarias de una empresa tienen impacto en la sociedad y en el planeta.

Para mí, esa idea resume el valor de esta conversación. El ESG se construye en la estrategia, pero también en la operación cotidiana. Se expresa en la forma de producir, comprar, gobernar, innovar, medir, escuchar y responder.

La entrevista con Daniel Servitje Montull confirma el propósito del libro ESG: La Apuesta por un Mundo Sostenible. Actualidad, retos y oportunidades: documentar cómo los líderes empresariales están llevando estos temas a la práctica.

En el caso de Grupo Bimbo, la sostenibilidad aparece como una visión de largo plazo que conecta propósito, operación, cadena de valor y responsabilidad colectiva. Una visión que recuerda el papel decisivo de las empresas en la construcción de un mundo más sostenible.

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