La Organización Mundial de la Salud advirtió que los avances científicos contra el cáncer no están llegando de manera equitativa a todos los países. En su informe mundial sobre la situación del cáncer en 2026, el organismo señaló que millones de personas siguen enfrentando barreras económicas, geográficas y sociales para recibir diagnóstico, tratamiento y cuidados oportunos.
De acuerdo con la OMS, una de cada cinco personas desarrollará cáncer a lo largo de su vida. Cada año se registran alrededor de 20.6 millones de nuevos casos y 10 millones de muertes por esta causa, cifras que podrían aumentar hasta casi 35 millones de casos anuales en 2050.
El informe muestra que la desigualdad sigue marcando la supervivencia. En países de ingresos altos, cerca del 85% de las personas diagnosticadas con cáncer de mama o cáncer infantil sobrevive al menos cinco años. En países de menores ingresos, esa proporción cae por debajo del 30%.
La brecha también se observa en el acceso a medicamentos. En países de ingresos bajos y medios-bajos, solo entre 9% y 54% de los 20 medicamentos oncológicos prioritarios identificados por la OMS están disponibles. En contraste, los países de ingresos altos cuentan con entre 68% y 94% de esos tratamientos.
La radioterapia es otro punto crítico. Según el informe, 23 países carecen por completo de instalaciones para ofrecer este servicio, indispensable para millones de pacientes. La falta de infraestructura, personal especializado y seguimiento clínico provoca que muchos diagnósticos lleguen tarde o que los tratamientos se interrumpan.
La situación es especialmente grave en África subsahariana, donde la mortalidad por cáncer es desproporcionadamente alta pese a que se registran menos diagnósticos que en regiones más ricas. El dato refleja problemas de detección temprana, cobertura médica y capacidad institucional.
La OMS también advierte que dos tercios de los países no incluyen el cáncer dentro de sus planes de cobertura sanitaria universal. En algunos contextos, hasta 90% de los pacientes abandona el tratamiento por su costo, lo que convierte la enfermedad en una carga física, emocional y financiera para familias enteras.
El organismo llamó a los gobiernos a financiar la atención oncológica de manera integral, desde prevención y vacunación hasta diagnóstico, tratamiento, cuidados paliativos y acompañamiento a pacientes y cuidadores.
La prevención sigue siendo una herramienta clave. La OMS recuerda que cuatro de cada diez nuevos casos están vinculados con factores de riesgo que pueden prevenirse o controlarse, como consumo de tabaco y alcohol, ciertas infecciones, falta de vacunación, alimentación poco saludable y sedentarismo.
La lucha contra el cáncer ha logrado avances importantes, incluida una ruta para eliminar el cáncer cervicouterino y reducir el consumo de tabaco en varios países. Sin embargo, esos progresos tendrán un alcance limitado si millones de personas siguen sin acceso a servicios básicos de atención.
El informe coloca el cáncer como un desafío de salud pública, equidad y desarrollo. Garantizar atención oportuna puede salvar vidas, pero también evitar que una enfermedad profundice la pobreza, interrumpa trayectorias educativas y laborales, y aumente la desigualdad en las comunidades más vulnerables.



