Holcim México invertirá cerca de 200 millones de pesos en nueva infraestructura especializada en Tecomán, Colima, para procesar biomasa proveniente de la industria azucarera y reincorporarla a la producción de cemento.
El proyecto será operado a través de Geocycle, filial de la compañía, y tendrá capacidad para procesar aproximadamente 45,000 toneladas anuales de biomasa. Este volumen equivale a los desechos orgánicos generados por 120,000 personas en un año.
La iniciativa busca atender la problemática del manejo del bagazo de caña, un residuo con alto nivel de humedad que puede superar 50% y que suele generar riesgos ambientales, incendios y emisiones contaminantes cuando no se gestiona adecuadamente.
Para su aprovechamiento, Geocycle implementó una tecnología de aprovechamiento térmico que utiliza el aire caliente de los hornos cementeros para secar hasta 220 toneladas diarias de biomasa. Con este proceso, la humedad del material se reduce a 10% y posteriormente se muele al 95% para su coprocesamiento.
“La innovación cobra verdadero sentido cuando resuelve desafíos ambientales y genera valor para toda la cadena. Con este proyecto estamos transformando un residuo de la agroindustria en un recurso para producir cemento con una menor huella de carbono”, señaló Christian Dedeu, CEO de Holcim México.
El modelo forma parte de una estrategia de economía circular orientada a sustituir recursos no renovables, reducir emisiones y aprovechar residuos agroindustriales como insumos productivos. De acuerdo con la compañía, la operación evitará la emisión de alrededor de 55,000 toneladas de CO₂ al año, equivalente al consumo eléctrico anual de 11,500 hogares.
Además de disminuir la extracción de recursos naturales no renovables, el proyecto busca neutralizar riesgos ambientales asociados al bagazo de caña en la región. Su integración a la cadena cementera permite convertir un residuo complejo en una alternativa energética para procesos industriales.
Con esta planta, Holcim México y Geocycle refuerzan su apuesta por la descarbonización del sector construcción. La inversión también muestra cómo la colaboración con sectores agroindustriales puede acelerar soluciones de economía circular y avanzar hacia una edificación más sostenible.


