Unilever de México y la Comisión Nacional del Agua concluyeron las labores de limpieza y desazolve del Canal Insurgentes, en San Lucas Tunco, Estado de México, como parte de una intervención ambiental en el cauce del río Lerma.
El proyecto busca recuperar la capacidad de flujo del canal, reducir riesgos de inundación y contribuir a la restauración de la cuenca Lerma-Santiago. La acción forma parte de los esfuerzos vinculados al Plan Nacional Hídrico, orientado al cuidado de ríos y cuerpos de agua en el país.
Las maniobras abarcaron más de 1,400 metros de longitud. Durante los trabajos se retiró vegetación invasiva, residuos sólidos y se restituyeron pendientes naturales del cauce para mejorar su funcionamiento.
Uno de los elementos relevantes del proyecto fue el manejo de los sedimentos extraídos. En lugar de desecharlos, se reutilizaron para estabilizar los taludes del canal, lo que permitió reducir residuos adicionales y aplicar un enfoque más circular dentro de la intervención.
La recuperación del Canal Insurgentes beneficia directamente a más de 6,000 habitantes de la zona. La mejora en el cauce ayuda a proteger viviendas y tierras de cultivo frente a posibles desbordamientos durante la temporada de lluvias.
Paola Félix Díaz, coordinadora general de Relaciones Interinstitucionales y Asuntos Internacionales de CONAGUA, destacó que el cuidado de los ríos requiere sumar esfuerzos de los tres niveles de gobierno, sociedad civil, academia, industria y comunidad.
Desde Unilever, la intervención fue presentada como parte de una visión de corresponsabilidad ambiental en los territorios donde la compañía tiene presencia. La empresa señaló que restaurar espacios hídricos requiere colaboración comunitaria e institucional para crear entornos más limpios y seguros.
El proyecto muestra cómo la cooperación entre sector público e iniciativa privada puede atender problemas ambientales concretos, especialmente en zonas donde la infraestructura hídrica requiere mantenimiento para reducir riesgos y proteger a las comunidades.
La intervención también refuerza la importancia de trabajar en la recuperación de ríos desde acciones prácticas: limpiar cauces, retirar residuos, mejorar pendientes y estabilizar zonas vulnerables. Estas medidas pueden parecer operativas, pero tienen un impacto directo en la seguridad hídrica y en la prevención de inundaciones.
Con la recuperación del Canal Insurgentes, Unilever y CONAGUA contribuyen a una agenda de restauración ambiental que combina gestión del agua, protección comunitaria y sostenibilidad territorial en una de las cuencas más relevantes del centro del país.


