La Red de Bancos de Alimentos de México (Red BAMX) reforzó durante 2026 sus acciones para recuperar alimentos aptos para consumo y canalizarlos hacia población en situación de vulnerabilidad, en un país donde se desperdician alrededor de 30 millones de toneladas de comida al año. La organización articula una red de 59 bancos de alimentos y trabaja a lo largo de la cadena de valor, desde el campo y las centrales de abasto hasta bodegas y establecimientos de autoservicio.
La problemática cobra especial relevancia cada 29 de septiembre, cuando se conmemora el Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos. Mientras aproximadamente 44 millones de personas en México enfrentan algún grado de inseguridad alimentaria, Red BAMX sostiene que uno de los principales retos no es la falta de alimentos, sino la capacidad para rescatarlos, transportarlos y distribuirlos antes de que pierdan sus condiciones de consumo.
Durante 2025, los bancos que integran la red lograron rescatar más de 200 mil toneladas de alimentos que de otra manera podían haberse convertido en desperdicio.
Además del impacto social, la recuperación de productos también genera beneficios ambientales. De acuerdo con los datos de la organización, sus operaciones de rescate evitaron durante el año pasado la emisión neta de 199 mil 840 toneladas de dióxido de carbono equivalente.
Uno de los principales desafíos se encuentra en la logística. Buena parte de los productos rescatados son perecederos, por lo que requieren transporte rápido, almacenamiento adecuado y sistemas de refrigeración capaces de preservar su calidad.
La red trabaja en diferentes puntos de la cadena alimentaria para localizar excedentes y productos que continúan siendo aptos para consumo. La coordinación con productores, empresas, mercados y comercios permite recuperar alimentos antes de que sean descartados.
“México no tiene un problema de escasez de comida, tiene un problema de distribución. Todos los días hay alimentos en buen estado que se pierden en el campo, en la central de abasto o en la bodega, mientras a unos kilómetros hay familias que no completan sus comidas”, señaló Mariana Jiménez, directora general de la Red BAMX.
La organización también impulsa alianzas con empresas y otros actores para mejorar la medición de mermas, identificar oportunidades de recuperación y reducir las pérdidas generadas en los distintos procesos de producción y comercialización.
Entre las acciones de sensibilización se encuentran iniciativas como el Pacto por la Comida y distintas campañas nacionales orientadas a modificar hábitos de consumo y fomentar un mayor aprovechamiento de los alimentos.
Para Red BAMX, reducir el desperdicio requiere la participación conjunta de empresas, autoridades, organizaciones sociales y hogares. La recuperación de alimentos permite atender necesidades alimentarias inmediatas y, al mismo tiempo, disminuir los residuos y el impacto ambiental asociado con su producción y desecho.



