El Grupo Ecológico Sierra Gorda (GESG) y la plataforma OpenForests presentaron en Querétaro el registro digital del programa Carbono Biodiverso, una herramienta diseñada para dar mayor trazabilidad a los incentivos económicos generados por la conservación forestal dentro de la Reserva de la Biósfera Sierra Gorda.
La plataforma combina mapas interactivos, georreferenciación y certificados serializados para identificar el origen de cada tonelada de carbono mitigada y seguir el destino de los recursos asociados.
Uno de los principales elementos del programa es su modelo de distribución de ingresos. De acuerdo con la información presentada, 80% de los recursos generados se entrega directamente a los propietarios de los bosques que participan en las acciones de conservación.
El esquema busca conectar la protección de los ecosistemas con beneficios económicos para quienes viven en el territorio y dependen de él.
Conservación vinculada con incentivos locales
Carbono Biodiverso opera desde 2011 y se integra al Sello Estatal de Bajas Emisiones de Carbono, creado en 2021 en coordinación con la Secretaría de Desarrollo Sustentable del Gobierno del Estado de Querétaro.
Este mecanismo permite que empresas sujetas a impuestos por emisiones directas de CO2 puedan reducir su base gravable mediante la compensación de emisiones a través de proyectos locales.
La intención es que una parte de los recursos que genera esta compensación permanezca en la propia región y contribuya a financiar la conservación.
En la Sierra Gorda, 70% de la tierra pertenece a pequeños propietarios y el 30% restante corresponde a superficies ejidales o comunales.
Antes de la puesta en marcha del programa, muchas familias dependían de actividades como tala, pastoreo y agricultura de subsistencia para generar ingresos. El modelo de incentivos busca reducir la presión sobre los bosques al crear una alternativa económica ligada directamente a su conservación.
Tecnología para evitar la doble contabilidad
El nuevo registro digital utiliza tecnología de explorer.land para georreferenciar superficies, identificar tipos de vegetación y asignar un identificador único a cada tonelada de carbono mitigada.
Este sistema de serialización busca evitar que un mismo crédito pueda contabilizarse más de una vez y facilita que compradores, auditores y otros actores puedan verificar el origen territorial de las transacciones.
La trazabilidad se ha convertido en uno de los temas centrales dentro del mercado voluntario de carbono, debido a la necesidad de demostrar que los créditos corresponden a reducciones o capturas identificables y que los recursos asociados llegan a los proyectos que los generan.
En este caso, la plataforma permite visualizar la relación entre hectáreas conservadas, propietarios participantes y certificados emitidos.
Un modelo que conecta clima y desarrollo rural
Carbono Biodiverso plantea la conservación como una actividad capaz de generar valor económico para las comunidades que mantienen en pie los ecosistemas forestales.
El modelo vincula así tres componentes: reducción o captura de emisiones, protección de biodiversidad y distribución de ingresos hacia propietarios locales.
La iniciativa también se relaciona con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 15, enfocado en la protección, restauración y uso sostenible de los ecosistemas terrestres.
Con la incorporación del registro digital, GESG y OpenForests buscan reforzar la transparencia del programa y ofrecer mayor certeza sobre el origen y destino de los recursos.
El reto será mantener esa trazabilidad conforme el esquema crezca y demostrar que los incentivos económicos pueden convertirse en una herramienta sostenida para reducir la degradación forestal y fortalecer la economía de quienes conservan los bosques de la Sierra Gorda.



