Fundación ADO, brazo social de Mobility ADO, y Amigos de Sian Ka’an A.C. desarrollan un proyecto de gobernanza hídrica en Maya Ka’an, Quintana Roo, para que cinco comunidades fortalezcan sus capacidades de gestión, monitoreo y aprovechamiento del agua.
La iniciativa, denominada Fortalecimiento de la Gobernanza Hídrica y Participación Comunitaria en Maya Ka’an, trabaja en San Felipe Berriozábal, San Francisco Aké, Trapich, Los Lagartos y Canzepchén, ubicadas en los municipios de Felipe Carrillo Puerto y José María Morelos.
El proyecto combina organización comunitaria, educación ambiental y tecnologías para captar agua de lluvia y tratar aguas residuales, con 309 beneficiarios directos y 844 indirectos reportados hasta el momento.
La intervención responde a dos problemáticas señaladas en la región: la contaminación derivada de descargas inadecuadas y la presión sobre el acuífero por la extracción de agua para consumo humano.
Cinco comunidades crean sus propios comités del agua
Uno de los primeros pasos fue conformar comités comunitarios del agua en cada una de las localidades participantes.
Estos grupos buscan involucrar directamente a los habitantes en decisiones relacionadas con el uso, mantenimiento y monitoreo del recurso, en lugar de limitar su participación a recibir infraestructura.
Como parte de la campaña Eres Agua, Toma Conciencia, se realizaron cuatro talleres de educación ambiental con la participación de 173 personas.
“El impacto sostenible se construye cuando las comunidades participan en las decisiones sobre su territorio y cuentan con las herramientas para gestionar sus propios recursos”, señaló Andrés Pérez-Peña Campos, gerente general de Fundación ADO.
El directivo destacó que la inversión en infraestructura debe acompañarse de conocimiento, organización y capacidades que permanezcan en las comunidades.
Captación de lluvia y tratamiento de aguas residuales
La iniciativa ha construido hasta ahora 12 ecotecnologías para captar y almacenar agua de lluvia.
A estas soluciones se suman humedales artificiales y contenedores de sólidos destinados al tratamiento de aguas residuales.
El proyecto contempla también capacitación para operar y mantener los sistemas, además de actividades de monitoreo participativo de la calidad del agua.
De acuerdo con Fundación ADO, las tecnologías instaladas permiten una reducción estimada de 120,000 litros en el consumo de agua potable mediante el aprovechamiento de lluvia.
Los sistemas de tratamiento también contribuirían a disminuir alrededor de 1,725 litros diarios de aguas residuales potencialmente contaminantes.
En cuatro centros educativos beneficiados, la fundación calcula un ahorro conjunto cercano a 40,320 pesos anuales debido a una menor dependencia de la compra de agua purificada.
El proyecto ampliará sus ecotecnologías
La estrategia fue ajustada durante su implementación a partir de procesos participativos con las comunidades.
Como resultado, ahora se proyecta instalar 19 ecotecnologías, una más de las contempladas originalmente.
La siguiente etapa estará enfocada en completar esa infraestructura y fortalecer las capacidades locales para su operación y mantenimiento.
El modelo parte de que la gestión sostenible del agua requiere tanto soluciones técnicas como estructuras comunitarias capaces de mantenerlas funcionando en el tiempo.
En Maya Ka’an, Fundación ADO y Amigos de Sian Ka’an buscan precisamente combinar ambos elementos: infraestructura para captar y tratar agua, y participación de las comunidades para administrar el recurso desde sus propias necesidades.
Con cinco comités constituidos y una expansión de las ecotecnologías en marcha, el proyecto busca dejar capacidades permanentes para enfrentar los retos hídricos de la región y reducir la presión sobre las fuentes locales de abastecimiento.


