A poco más de dos meses del arranque de la Copa Mundial de la FIFA 2026, el cuello de botella para muchos aficionados mexicanos ya no está en conseguir entradas, sino en alcanzar una entrevista consular a tiempo para viajar a Estados Unidos. En ese escenario, BAI Capital puso el foco en el FIFA PASS, el sistema de cita prioritaria habilitado para quienes compraron sus boletos directamente con FIFA, en un momento en que la vía regular sigue mostrando tiempos de espera relevantes en varios consulados de México. El Departamento de Estado reporta, por ejemplo, esperas promedio para visa B1/B2 de 5.5 meses en Ciudad de México, 8 meses en Monterrey y 6 meses en Guadalajara.
La firma subraya que el FIFA PASS no crea una visa especial ni sustituye el trámite tradicional. Lo que ofrece es prioridad para agendar la entrevista, no una resolución favorable automática. Ese punto coincide con la guía oficial del sistema, que establece que una cita obtenida por FIFA PASS no garantiza la emisión de la visa y que el solicitante sigue sujeto al mismo proceso de revisión, seguridad y elegibilidad que cualquier otro viajero.
La presión sobre el sistema consular ya había sido anticipada por Washington desde finales de 2025. El gobierno estadounidense anunció entonces que desplegaría más de 400 oficiales consulares adicionales para atender la demanda vinculada con el Mundial y otros grandes eventos, aunque dejó claro que el filtro migratorio no se relajaría para quienes busquen entrar al país como espectadores.
Con ese marco, BAI Capital plantea que el trámite no debe leerse como una formalidad. La recomendación central es cuidar la consistencia documental desde el inicio. El sistema FIFA PASS exige que los datos registrados ante FIFA coincidan exactamente con los del formulario DS-160; de lo contrario, el solicitante puede no resultar elegible para la cita prioritaria. La propia plataforma de soporte del programa advierte que, si la información no empata, el beneficio puede caerse.
El segundo punto, de acuerdo con el análisis de la firma, está en la solvencia y el arraigo. Aunque el viaje esté vinculado al Mundial, el oficial consular seguirá evaluando capacidad económica, propósito temporal del viaje y vínculos de retorno con México. En otras palabras, tener boleto ayuda a explicar el motivo del viaje, pero no reemplaza la necesidad de acreditar que el visitante puede costear su estancia y que no tiene intención de quedarse en Estados Unidos fuera de los términos de su visa. Ese criterio también aparece en la comunicación oficial del programa, que insiste en que los solicitantes deben demostrar que califican para la visa.
Para los viajes en familia, BAI Capital recomienda hacer la gestión en bloque. El sistema prevé que la cita prioritaria pueda extenderse a cónyuges e hijos menores cuando forman parte del mismo viaje, algo que puede evitar que unos integrantes consigan entrevista y otros no. La lógica es simple: en un contexto de alta demanda, dividir solicitudes aumenta el riesgo de que las fechas no coincidan.
El tema gana relevancia porque varios de los partidos más buscados del torneo se jugarán en sedes de alta presión logística y turística dentro de Estados Unidos. La final está programada en el MetLife Stadium, en la zona de Nueva York-Nueva Jersey; Dallas-Arlington tendrá nueve partidos, incluida una semifinal; Atlanta albergará la otra semifinal; y ciudades como Miami y Los Ángeles concentran también parte de la demanda internacional más alta del campeonato. FIFA, además, ha reiterado que un boleto no garantiza ni la visa ni la admisión al país anfitrión y que los aficionados deben revisar con tiempo los requisitos migratorios.
Visto desde hoy, el FIFA PASS no funciona como pase libre, sino como mecanismo de emergencia dentro de un sistema presionado. Para quienes ya tienen entrada en mano y todavía no cuentan con visa vigente, el margen de maniobra es cada vez más corto: la prioridad en la agenda puede abrir la puerta a la entrevista, pero la aprobación seguirá dependiendo de que el expediente esté limpio, coherente y bien sustentado.



