El avance del nearshoring en México ya entró en una fase más operativa que discursiva, y con eso empezó a hacerse más visible uno de sus efectos menos simples: el impacto sobre el empleo. Un análisis publicado el 6 de abril señala que la llegada de nuevas plantas y cadenas productivas está acelerando la automatización en sectores como automotriz, electrónica y servicios tecnológicos, al mismo tiempo que eleva la demanda de perfiles técnicos especializados.
El texto retoma estimaciones del BID según las cuales el nearshoring podría atraer hasta 78 mil millones de dólares a América Latina, con México captando alrededor de 45% de ese flujo, es decir, unos 35 mil millones. A eso se suma una estimación de AMPIP que ubica en al menos 450 las empresas extranjeras que llegaron al país entre 2024 y 2025 por reubicación de cadenas productivas.
Los estados que concentran más actividad son Nuevo León, Aguascalientes, Coahuila y Guanajuato, impulsados por infraestructura logística y disponibilidad de talento. Pero el cambio no solo está en la geografía industrial. También está en el tipo de trabajador que empiezan a pedir las empresas que llegan. Según el análisis, estas compañías ya no buscan únicamente mano de obra de bajo costo, sino perfiles con capacidades en automatización, mecatrónica, ciencia de datos, software embebido e integración de sistemas industriales.
Ahí aparece la principal tensión laboral. México compitió durante años por costos, pero la expansión de robots de ensamble, visión artificial, cobots e inteligencia artificial en planta está reduciendo esa ventaja. El resultado, según la nota, es un mercado bifurcado: por un lado, presión sobre empleos repetitivos y de menor calificación, y por otro, escasez de técnicos e ingenieros capaces de operar, programar y mantener sistemas automatizados.
Esa brecha está abriendo también un nuevo espacio de negocio. El análisis identifica oportunidades para startups EdTech y HRTech que desarrollen capacitación industrial, rutas de reconversión laboral, sistemas de mapeo de habilidades y herramientas accesibles de automatización para proveedores medianos y pequeños. La lógica es que no solo los grandes corporativos necesitan adaptarse: también lo harán las pymes mexicanas que forman parte de las cadenas Tier 2 y Tier 3.
En ese contexto, la discusión ya no pasa solo por cuánta inversión llegará al país, sino por qué tan rápido podrá adaptarse el talento mexicano a un entorno donde el nearshoring y la automatización avanzan al mismo tiempo. El diagnóstico del artículo es claro: la oportunidad sigue ahí, pero el mercado laboral tendrá que moverse con mucha más velocidad que antes para no quedarse atrás.
Fuente: https://ecosistemastartup.com/nearshoring-y-automatizacion-retos-laborales-en-mexico/


