Por GANAR-GANAR con información del WEF
La descarbonización es el proceso de reducir y eliminar las emisiones de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero (GEI) de la economía, principalmente al sustituir combustibles fósiles por energías renovables. Su objetivo principal es limitar el calentamiento global y alcanzar las cero emisiones netas para el 2050.
Claves y Estrategias para la Descarbonización
- Electrificación: Reemplazar tecnologías de combustibles fósiles por sistemas eléctricos, especialmente en transporte y calefacción.
- Energías Renovables: Aumentar la producción de energía solar, eólica y otras fuentes limpias.
- Eficiencia Energética: Implementar maquinaria más eficiente y reducir el consumo innecesario de energía.
- Hidrógeno Verde: Utilizar hidrógeno producido con energía renovable para industrias difíciles de electrificar, como la aviación o el acero.
- Sumideros de Carbono: Potenciar bosques, suelos y océanos para absorber el carbono residual.
Importancia
Este proceso es esencial para cumplir con los objetivos climáticos del Acuerdo de París, buscando limitar el aumento de la temperatura global a 1.5 °C o un máximo de 2 °C para evitar impactos catastróficos. Además, la transición energética genera nuevas oportunidades de empleo verde.
Este documento analiza la transición industrial hacia la neutralidad de carbono en sectores clave, destacando tanto avances como desafíos en un contexto global cada vez más fragmentado. Se previó el 2025 como un año crucial para la sostenibilidad industrial, donde la competitividad y escalabilidad de las tecnologías limpias serían determinantes.
Avances y Desafíos
A pesar de los avances tecnológicos, la implementación a gran escala enfrenta restricciones debido a la viabilidad económica, la infraestructura y la coherencia política. La electrificación industrial ha aumentado en un 4.3 %, y se proyecta que la inversión en energías limpias alcanzará los 2.2 billones de dólares para 2025, el doble de lo invertido en combustibles fósiles. La reducción de emisiones varía notablemente entre sectores: mientras que la industria del cemento y del acero muestra mejoras, en el transporte aéreo y la industria del aluminio se observa un aumento. Además, la demanda de minerales críticos está en aumento, con China dominando la cadena de suministro.
Sectores Difíciles de Descarbonizar
La implementación de proyectos de hidrógeno verde y de captura y almacenamiento de carbono (CCUS) enfrenta importantes retrasos debido a los altos costos y a los prolongados procesos de inversión y permisos. Aunque se están utilizando estrategias de eficiencia energética y electrificación a corto plazo, la adopción de combustibles sostenibles en el transporte aéreo y marítimo avanza a un ritmo lento.
Impacto de las Políticas
Se observa una tendencia hacia mecanismos de cumplimiento más estrictos en diversas políticas. Europa está a la vanguardia con su sistema de comercio de emisiones (ETS) y el Mecanismo de Ajuste en Frontera por Carbono (CBAM). En Estados Unidos existe incertidumbre política, mientras que América Latina, Medio Oriente y Asia están desarrollando marcos regulatorios y mercados de carbono. La fragmentación política mundial incrementa los riesgos y costos para las empresas.
Barreras Económicas y de Integración
El principal obstáculo para la transición es la viabilidad económica, dificultada por la inflación y las altas tasas de interés. El financiamiento destinado a energías limpias se concentra en economías desarrolladas, dejando a los mercados emergentes con un bajo nivel de financiamiento. La demanda de soluciones de bajo carbono sigue siendo débil y desigual, lo que limita la inversión y la escalabilidad. La innovación en infraestructura y en sistemas de medición es crucial para abordar estas barreras.
Bases y Tecnologías
Se estima que con las tecnologías actuales se puede reducir a la mitad las emisiones industriales; sin embargo, la otra mitad requerirá innovaciones y una inversión considerable, calculada en 30 billones de dólares adicionales para alcanzar cero emisiones netas. A pesar de que la inversión en energías renovables, almacenamiento y eficiencia está en aumento, se enfrenta a cuellos de botella en permisos y en la construcción de redes. La inversión en energía nuclear también ha aumentado, y aunque se está incrementando la producción de biocombustibles y SAF (Sustainable Aviation Fuel o Combustible Sostenible de Aviación), su contribución todavía es mínima. La adopción de hidrógeno y CCUS (Captura, Uso y Almacenamiento de Carbono CCUS por sus siglas en inglés), sigue siendo limitada.
Demanda y Políticas
A pesar del crecimiento en la demanda de productos y energías limpias, este incremento no es suficiente para generar una oferta significativa, lo que amplía la brecha entre demanda y oferta. Se requieren mecanismos escalables de demanda, como compras públicas.
Infraestructura y Flujos de Capital
La infraestructura necesaria para la energía y el transporte de carbono no avanza al mismo ritmo que la demanda, creando cuellos de botella. La expansión de las redes eléctricas, así como las de CO2 e hidrógeno, resulta insuficiente. Aunque el financiamiento en energías limpias se muestra resiliente, es más caro y concentrado, y los costos de capital para inversiones en mercados emergentes son significativamente más altos.
Coordinación y Prioridades
No es la tecnología en sí la que presenta el principal obstáculo, sino la falta de alineación sistémica en la implementación. Se deben priorizar soluciones listas para el mercado, el desarrollo de infraestructuras compartidas, la reducción del costo del capital y la promoción de la demanda a través de compras públicas y contratos verdes. La clave para alcanzar una economía competitiva y neutra en carbono radica en la adecuada coordinación entre tecnología, demanda, infraestructuras y financiamiento.



