La Fundación de Investigaciones Sociales A.C., FISAC, lanzó una campaña en México para fomentar la convivencia responsable y el consumo informado de alcohol durante la temporada futbolera. La iniciativa busca que las reuniones sociales y celebraciones deportivas se desarrollen en entornos seguros, con decisiones conscientes y respeto hacia todas las personas.
La organización plantea que la alegría de los eventos deportivos no debe asociarse con excesos. Por ello, promueve el uso del Trago Estándar, una herramienta que permite identificar la cantidad de alcohol puro contenida en cada bebida y ayuda a los adultos a reconocer límites de consumo.
FISAC destaca que la prevención debe formar parte de la cultura ciudadana, especialmente en momentos de alta convivencia social. A través de información basada en evidencia, la fundación busca que las personas comprendan qué están bebiendo, cuánto alcohol contiene cada porción y cómo tomar decisiones que protejan su bienestar y el de su entorno.
“La convivencia deportiva debe vivirse con alegría y cuidado. En FISAC hablamos de responsabilidad ante el consumo porque una decisión informada empieza por saber qué se está bebiendo, cuánto alcohol contiene cada bebida y cuáles son los límites del cuerpo”, señaló Jessica Paredes Durán, directora general de FISAC.
La organización también recuerda que hay grupos para los que la recomendación debe ser abstinencia total, como menores de edad, mujeres embarazadas y personas que van a conducir. En estos casos, el consumo de alcohol representa un riesgo directo para la salud y la seguridad pública.
La campaña invita a sociedad, autoridades e iniciativa privada a reforzar una cultura preventiva durante eventos deportivos, reuniones familiares y espacios públicos o privados. Para FISAC, la responsabilidad social también se expresa en decisiones cotidianas que ayudan a evitar accidentes, excesos y situaciones de riesgo.
Con esta iniciativa, la fundación busca contribuir a una convivencia más segura y consciente, donde la información funcione como herramienta de prevención y el consumo responsable forme parte de una cultura de bienestar compartido.



