Grupo Modelo y Millfoods destinarán 28.3 millones de pesos al fortalecimiento de prácticas de agricultura regenerativa en Guanajuato mediante una nueva etapa del proyecto Ameyalli, enfocada en recuperar la salud de los suelos, mejorar el uso del agua y fortalecer la resiliencia productiva de la región.
La iniciativa, impulsada por Grupo Modelo desde 2020, entrará en una tercera fase que se extenderá hasta 2029. Esta nueva etapa contempla una inversión conjunta de 12 millones de pesos entre ambas compañías, que se suma a los 16.3 millones movilizados durante las dos fases anteriores.
Hasta ahora, Ameyalli ha intervenido más de 1,600 hectáreas destinadas al cultivo de cebada, maíz, sorgo, trigo y avena en Guanajuato.
De acuerdo con los resultados reportados por el proyecto, las prácticas implementadas han permitido generar ahorros superiores a 3 millones de metros cúbicos de agua.
Suelo y agua como ejes del proyecto
La tercera fase continuará trabajando con productores mediante acciones como diagnósticos de suelo, mínima labranza, nivelación de terrenos, asistencia técnica especializada y monitoreo del consumo hídrico.
Estas prácticas buscan reducir la degradación de los suelos y mejorar su capacidad para retener agua y nutrientes, dos factores directamente relacionados con la productividad y estabilidad de los sistemas agrícolas.
La agricultura regenerativa parte precisamente de recuperar las funciones naturales del terreno en lugar de concentrarse únicamente en aumentar rendimientos inmediatos.
En regiones como el Bajío, donde la actividad agrícola depende de una gestión eficiente de los recursos hídricos, mejorar la capacidad del suelo para conservar humedad puede convertirse en un elemento relevante para enfrentar periodos de mayor presión sobre el agua.
Más productores y territorios hacia 2029
La nueva etapa de Ameyalli contará también con la participación del Fondo de Agua Cauce Bajío, organizaciones de la sociedad civil y dependencias gubernamentales.
La intención es ampliar el alcance del modelo hacia un mayor número de productores y territorios durante los próximos años.
La colaboración entre empresas, agricultores y organizaciones especializadas busca facilitar la adopción de prácticas que requieren acompañamiento técnico, seguimiento y cambios en la manera tradicional de trabajar la tierra.
Durante la firma del convenio, representantes de Grupo Modelo, Millfoods y el Fondo de Agua Cauce Bajío destacaron que la participación directa de los productores será fundamental para consolidar los resultados obtenidos.
Agricultura regenerativa y cadenas productivas
El proyecto también muestra cómo las empresas pueden intervenir en la sostenibilidad desde sus propias cadenas de suministro.
Cultivos como la cebada forman parte de las materias primas utilizadas por la industria de bebidas, por lo que la salud de los suelos y la disponibilidad de agua tienen implicaciones tanto ambientales como productivas.
Impulsar prácticas regenerativas puede contribuir a reducir riesgos asociados con degradación de terrenos, menor disponibilidad hídrica y pérdida de productividad en el largo plazo.
La tercera fase de Ameyalli buscará consolidar seis años adicionales de trabajo hasta 2029, ampliando las prácticas que ya se aplican en más de 1,600 hectáreas.
Con una inversión acumulada de 28.3 millones de pesos y ahorros superiores a 3 millones de metros cúbicos de agua, Grupo Modelo y Millfoods plantean la agricultura regenerativa como una estrategia para combinar productividad, uso eficiente de recursos naturales y resiliencia del campo guanajuatense.

