Nestlé México informó el 25 de marzo que fortaleció su estrategia de regeneración hídrica en Puebla mediante la protección activa de 6,777 hectáreas dentro del Parque Nacional Iztaccíhuatl-Popocatépetl y con una meta adicional de reducir un millón de metros cúbicos de agua hacia 2028. Las acciones se desarrollan alrededor de su planta Santa María, ubicada en Tlahuapan, y forman parte de un esquema que combina operación industrial, restauración ambiental y trabajo comunitario.
Uno de los avances reportados por la empresa es que la planta Santa María obtuvo la certificación AWS Platinum de la Alliance for Water Stewardship, un estándar internacional de gestión hídrica. Según la información difundida, se trata de la primera unidad operativa en América Latina en alcanzar ese nivel, dentro de una estrategia enfocada en responsabilidad compartida, transparencia técnica y manejo sostenible de cuencas.
El programa también incluye trabajo con comunidades de la zona. Desde 2017 y hasta 2028, Nestlé colabora con la Comisión Nacional Forestal en una iniciativa que ha implicado una inversión superior a 50 millones de pesos para apoyar a 18 comunidades locales. Esa intervención está vinculada con restauración ecológica, protección de biodiversidad y fortalecimiento de la infiltración de agua hacia el acuífero poblano.
Dentro del área protegida, la empresa reportó además que el programa BIOCOMUNI ha identificado 70 especies de fauna silvestre, un dato que se incorpora al componente de conservación del proyecto. A la par, la estrategia contempla actividades de educación ambiental, como la Feria de Sustentabilidad en Santa Rita, y colaboración técnica con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua y el Comité Técnico de Aguas Subterráneas para validar estudios de balance hídrico.
Con estas acciones, Nestlé mantiene en Puebla una línea de trabajo centrada en eficiencia operativa, restauración de cuencas y protección ambiental, con una meta hídrica de mediano plazo ya fijada para 2028.


