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Reportes bajo la metodología del GRI

Reportes bajo la metodología del GRI
Dr. Fernando G. Toriz Flores* Experto en materia de transparencia y rendición de cuentas

Cuando hablamos de sustentabilidad generalmente la orientación es hacia la praxis y la exposición de las mejores prácticas en la materia, pero un tema igualmente relevante es la forma en que es posible medir las acciones implementadas y comprobar que realmente estamos operando como una empresa o entidad sustentable.

Al respecto, existen numerosos indicadores y certificaciones que permiten verificar el impacto de nuestras acciones en materia de sustentabilidad, lo cual nos lleva a dos situaciones muy comunes que se viven a nivel empresarial, particularmente: no se reporta nada principalmente en los casos en donde no es obligatorio hacerlo, o se genera tanta información que mucha de ella es irrelevante o difícil de entender, por lo que no es posible identificar los avances que se están logrando. Ambos extremos nos colocan en una misma situación, una incapacidad de verificar los avances y verdadero impacto que se ha alcanzado no solo por la organización que está impulsando medidas en materia de sustentabilidad sino en sus comunidades de influencia, lo cual debería de estar en el centro de toda política que se desee realizar en esta materia.

Afortunadamente, se ha desarrollado una metodología integral para reportar las acciones e impactos de cualquier institución en las comunidades y su uso se ha permeado a un gran número de empresas a nivel internacional.

La metodología desarrollada por la Global Reporting Initiative (GRI) ha alcanzado la categoría de estándar para organizaciones tanto públicas como privadas y representa una poderosa herramienta para la exposición de las medidas realizadas por una entidad en materia de sustentabilidad social, económica y ambiental. Es también una forma cada vez más usada de comunicación que usan las empresas para expresar en un lenguaje común y homogéneo, lo que están haciendo en favor de la atención de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) adoptados a nivel global para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar el crecimiento económico sustentable.

Como ejemplo, el sector minero

El sector minero ha sido uno de los que ha adoptado abiertamente este estándar para reportar sus avances en materia de sustentabilidad. Este sector, que, derivado de la naturaleza de su actividad, ha sido visto con cierto recelo tanto por las comunidades aledañas a las actividades mineras como por ambientalistas, ha realizado (en los últimos años) un importante trabajo para cuidar el impacto ambiental y social en las zonas en donde se instalan; y ha fortalecido sus programas en favor del desarrollo económico de sus comunidades de influencia.

A pesar de ello, las dudas sobre el impacto neto de sus actividades han sido algo común, por lo que la presentación de reportes bajo la metodología del GRI les ha ayudado en gran medida a mejorar su posicionamiento como entidades que generan importantes beneficios con su actividad. Por ende, organizaciones como el International Council on Mining and Metals (ICMM) o la Extractive Industries Transparency Initiative Standard (EITI), que engloban los esfuerzos tanto públicos como privados de las principales empresas mineras a nivel mundial, así como de los países que las albergan, han tomado como referencia la metodología desarrollada por el GRI para reportar los avances y cumplimiento de compromisos de los ODS’s en este sector.

No hay exclusividad

La aplicación de este estándar es muy flexible, lo que permite que sea aplicado por diferentes empresas, de diferentes sectores económicos y con diferentes tamaños. Esta es una de sus grandes fortalezas, pero también uno de sus principales retos para su implementación. En este sentido, es importante entender la realidad y el contexto en que se desarrolla la actividad de la entidad que reportará sus avances bajo la metodología del GRI, para reflejar de forma objetiva y realista sus avances en materia de sustentabilidad y los retos que tiene que atender.

Por otra parte, también resulta importante, considerar las mejores prácticas internacionales en materia de transparencia para que la presentación de la información de estos reportes cumpla con los lineamientos establecidos por instancias internacionales como el Banco Mundial (BM), respecto a la generación de datos abiertos que puedan ser fácilmente utilizados por cualquier persona para analizar y verificar, de forma ágil, los avances en materia de sustentabilidad de cualquier institución.

A esta información se le pueden sumar, medidas planteadas por Transparencia Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) para fortalecer la capacidad de las instituciones de generar certidumbre y certeza a sus stakeholders, a sus clientes y a los ciudadanos de que las medidas que están implementando son ajenas a cualquier acto de corrupción u opacidad.

¿Cuáles son los beneficios de estos modelos de transparencia?

Son muchos y se reflejan en diferentes niveles. De forma interna se fortalece la capacidad de gobernanza de una empresa que implementa este tipo de modelos al identificar con claridad, para todos sus integrantes, las filosofías y posicionamientos de los líderes respecto a los actos de corrupción y al entorno social y ambiental.


Es así como los nuevos modelos de transparencia y rendición de cuentas que están siendo implementados por instituciones interesadas en demostrar su compromiso en contra de la corrupción pero también en favor de un desarrollo sustentable, combinan las metodologías desarrollas por el GRI, así como las mejores prácticas en materia de transparencia planteadas por instituciones como el BM, Transparencia Internacional y la OCDE generando reportes robustos en la presentación de avances en materia de sustentabilidad y con un enfoque de fácil acceso de información y de certidumbre en cuanto a la veracidad de sus dichos y acciones.


Asimismo, se identifican sus fortalezas y debilidades a trabajar en momentos futuros en cuanto a su desarrollo sustentable exitoso. A nivel externo, estos modelos de transparencia permiten generar información de utilidad a diferentes actores para su toma de decisiones. Entre ellos, los inversionistas presentes y futuros que están cada vez más interesados en apoyar aquellas iniciativas productivas que son amistosas con su entorno y que apoyan causas globales como los ODS´s. Por otra parte, las entidades de gobierno, tanto del país en donde operan las empresas, como en los países de donde provienen, requieren generalmente información diversa en materia de sustentabilidad que pueden ser atendidas con un mismo modelo de información y comunicación.

Asimismo, empresas proveedoras o compradoras que están comprometidas con los esfuerzos de sustentabilidad, requieren de comprobaciones de que sus pares o socios comparten sus mismos principios y, finalmente, los ciudadanos que al mismo tiempo son clientes, utilizan cada vez más esta información para sus decisiones de compra y para elegir entre una empresa u otra.

Dicho lo anterior, si bien lo más importante sigue siendo la aplicación de acciones y medidas en favor de la sustentabilidad, la generación de capacidades para reportarlas y demostrar los avances en esta materia de forma clara, transparente y con un fuerte compromiso contra la corrupción, son cada vez más necesarias y generan cada vez más beneficios a quienes pueden comunicarlas de forma adecuada, por lo que es importante no descuidar esta parte, en un entorno en donde cada vez más la forma junto con el fondo son igualmente relevantes al momento de actuar.

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