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EL GRAN RETO la creación de un mundo mejor

Por Dafne Navarro / Knowledge Management / Great Place to Work® México

Para Great Place to Work® es un orgullo participar en esta edición, la número 100 de la revista GANAR-GANAR, el medio especializado en temas de Responsabilidad Social Empresarial y Sustentabilidad en México.

La calidad de vida de las personas, de los colaboradores, es también una acción de responsabilidad social que en la segunda década del siglo XXI tomó una mayor ocupación por parte de gobiernos y organizaciones.

En el plano laboral, recientemente se ha establecido una normatividad para evaluar y tomar acción para prevenir o mitigar factores de riesgo psicosocial en el lugar de trabajo.

Con la NOM-035, la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) convoca a los empleadores para crear una cultura de trabajo donde se promuevan ambientes de trabajo que contribuyan a la salud y al bienestar de las personas. El progreso ha dado razón para que las organizaciones procuren la calidad de vida de sus colaboradores.

En lo particular, Great Place to Work® ayuda a las organizaciones a transformarse en mejores lugares de trabajo para todos, tomando el pulso del ambiente laboral, formando líderes alineados a una cultura de alta confianza y relaciones de respeto entre las personas.

Las organizaciones certificadas como Los Mejores Lugares para Trabajar® van más allá e implementan prácticas que promueven la calidad de vida de sus colaboradores. Contribuir a la creación de un mejor mundo para todos es uno de los grandes retos que enfrentan las organizaciones y empresas, aunado a los objetivos para mejorar el negocio. Creemos que para lograrlo es necesario que se procure una mejor calidad de vida de las personas que colaboran con nosotros. Tenemos la firme convicción que ser un excelente lugar para trabajar contribuye a la maximización del potencial humano en todas sus esferas.

Décadas de estudiar la grandeza de las organizaciones, escuchar anualmente la voz de unos cuatro millones de colaboradores en todo el mundo nos da el soporte para proponer un modelo de lugar de trabajo centrado en las personas, transitar de una “economía del conocimiento” a una “economía humana” en la cual el éxito dependerá de las características humanas y de mantener encendida su verdadera naturaleza para dar lo mejor de sí.

Existen múltiples formas en las que Los Mejores Lugares para Trabajar® ayuda a elevar el espíritu humano, el trato respetuoso y la preocupación genuina por cada uno de sus miembros, sin importar su edad, preferencias, características individuales o la función que realizan, están trazando la diferencia en el sentimiento de que el trabajo y la vida tienen un propósito.

Cimentar auténticos vínculos en el trabajo representa cuidar a nuestros colaboradores, tanto dentro como fuera de la organización, implica el cuestionarnos lo que tradicionalmente ha sido aceptado como la forma de respaldar a la gente.

El papel de los grandes lugares de trabajo para todos es crear una experiencia donde cada persona se despierte entusiasmada para ir a trabajar, independientemente de su función o de la naturaleza de su trabajo. El trabajo es el “espacio” donde se invierte un gran número de horas de vida, ¿qué pasaría si todos los días, todo el mundo tuviese el tipo de experiencia enfocada en el cuidado, justa, con sentido y estimulante en su lugar de trabajo?


El ganar-ganar de la calidad de vida

Por Jennifer Amozorrutia / Corporate Affairs director / Great Place to Work® México

Las organizaciones hoy en día se enfrentan a grandes retos, derivados de las transformaciones y movimientos en el ámbito social, político y económico a nivel nacional e internacional. Como resultado, el enfoque en la competitividad y en la productividad las ha llevado a encontrar soluciones y estrategias que hagan que el éxito económico sea sustentable, y así sortear un mercado laboral cada vez más inestable.

Sin embargo, estas estrategias pueden derivar en la incidencia de factores de riesgo psicosocial (por ejemplo, estrés, violencia, enfermedades, accidentes, desequilibrio trabajo/familia) que pueden tener un impacto negativo en la salud física, mental y emocional de las personas, a causa de interacciones inadecuadas entre el medio ambiente del trabajo, su cultura y condiciones laborales inherentes a la organización.

El desgaste provocado por las altas demandas de productividad, el auge tecnológico y la conectividad 24/7, los movimientos generacionales, y los cambios en la organización y los estilos de trabajo y liderazgo, han provocado que, según estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), al año mueran casi 7 mil 500 personas a causa del estrés, enfermedades físicas y mentales, así como por accidentes relacionados al trabajo.

Solo pensemos, en un ejemplo cotidiano y conocido por muchos de nosotros, ¿cuántas horas invertimos en nuestros trabajos? De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), los mexicanos trabajamos más horas que el resto del mundo. Los datos son contundentes: la media de la OCDE es de 1,724 horas de manera anual por trabajador mientras que en México la cifra se dispara a 2,148 horas anuales. Esto implica de alguna manera un desgaste en la calidad de vida, independientemente de que se trabaje en una fábrica, oficina, desde nuestra casa o en un sitio remoto

México ha tomado cartas en el asunto a través de la Norma NOM-035-STPS-2018, diseñada para la prevención de factores de riesgo psicosocial, recomendando su identificación, análisis y prevención en los lugares de trabajo; esto con el objetivo de impulsar entornos organizacionales favorables que promuevan la salud y que impacten en la productividad.

No obstante, es indispensable que las estrategias organizacionales vayan más allá del cumplimiento de la normatividad y que puedan contribuir a la salud y calidad de vida de las personas desde un enfoque cultural promoviendo el respeto al ser humano, el reconocimiento de sus necesidades, expectativas y de su talento, donde se establece el punto de partida ideal para maximizar su potencial.

Muchas de las organizaciones ya están tomando conciencia de ello, e incluso la economía va en camino a transformarse de una “economía del conocimiento” a una “economía humana”, en la cual, las competencias humanas como la creatividad, la pasión, la colaboración serán características determinantes para el éxito sostenible de una organización, independientemente de la automatización y la tecnología.

Las organizaciones que voltean a ver las necesidades de las personas obtendrán en retribución, el que puedan dar lo mejor de sí mismas, cumplan o excedan los objetivos organizacionales y trabajen unidas en equipo/ familia con un mayor compromiso y sentido de lealtad hacia sus líderes.

De acuerdo con los resultados del estudio 2019 de Great Place to Work®, en el que se encuestó a más de 800 mil colaboradores, los excelentes lugares de trabajo, con culturas de alta confianza y con una orientación hacia las personas, casi 9 de cada 10 personas mantienen un alto compromiso hacia las organizaciones para las que trabajan y 8 de cada 10 creen en sus líderes y confían en ellos.

Lo anterior es resultado de las acciones que estas organizaciones han emprendido en beneficio de la calidad de vida de las personas y la vivencia de valores como el respeto hacia los colaboradores.

71%   de Los Mejores Lugares para Trabajar® llevan a cabo políticas de salario emocional.

80%    ofrece esquemas de trabajo flexible.

90%   disponen de permisos con goce de sueldo para que los colaboradores atiendan asuntos personales.

78%   de los colaboradores opina que en sus organizaciones existen beneficios únicos y especiales.

La respuesta de los colaboradores a estas estrategias es claramente tangible. Al cuestionarles sobre el nivel de favorabilidad en las preguntas relacionadas a la calidad de vida, el 80 % de los colaboradores de Los Mejores Lugares para Trabajar® están dispuestos a dar un esfuerzo extra para el logro de los objetivos, 84 % de las personas recomendaría a la organización a sus familiares o amigos y al 83 % le gusta ir a trabajar en el día a día.

El poner foco en la calidad de vida no significa que las organizaciones les quiten responsabilidad las personas de cuidar de sí mismas. Va más allá de eso; el ejemplo de Los Mejores Lugares para Trabajar®, nos enseña que las organizaciones que valoran a las personas logran que aporten lo mejor de sí mismas, trabajen en una atmósfera de colaboración y contribuyan a superar los resultados de negocio.

El atender la calidad de vida implica generar estrategias orientadas a cuidar aspectos de salud física y mental, clima organizacional, estructura interna, organización del trabajo, estilos de mando, comunicación, relaciones laborales, condiciones de empleo y carga mental (entre otras); esto para fomentar una experiencia enriquecedora, donde los colaboradores puedan permitirse liberar su potencial y desarrollarse plenamente.

Por ello, hoy más que nunca las culturas enfocadas en las personas, orientadas a cuidar a sus colaboradores, el principal valor de las organizaciones y su calidad de vida es un tema que va más allá de lo deseable. Es un tema clave para mejorar la vida de las personas, responder al llamado de la Responsabilidad Social Empresarial y contribuir a la mejora para el mundo entero.

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