PRÁCTICAS SOSTENIBLES DIGITALES Y RECICLADO ELECTRÓNICO

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Muchas veces dejamos pasar por alto grandes oportunidades de reciclaje, economía circular y transición energética. En casa o empresa, nuestras mismas prácticas digitales afectan de manera negativa al planeta, por no tener presente nuestro impacto que tenemos en el ecosistema con nuestras acciones. Esta conciencia existe, en otras partes del mundo y urge implementar la cultura de estos conceptos en México y América Latina en general.

Por Dr. Francisco Suárez Hernández

Director de Asuntos Públicos y Relaciones Estratégicas FEMSA y Asuntos Corporativos Negocios Estratégicos y División Salud. Ex Presidente del Consejo del World Environment Center.

Hagamos una reflexión personal:

¿Qué tanto hemos incrementado el uso de la tecnología los últimos 10 o 20 años?

Según tu respuesta, algo que es innegable, ha sido el avance exponencial y crecimiento en el uso de la tecnología, en todos los sectores. A la par, han crecido en gran medida los desechos electrónicos, y aquí mi siguiente pregunta:

¿Cada vez que has incrementado tu uso de tecnología, has elevado también tu nivel de reciclaje?

Cada persona tendrá su propia respuesta, y es una realidad que no hemos sido capaces de llevar un ritmo sostenible de crecimiento y reciclaje, por lo que debemos empezar ya la transición a prácticas en lo personal y en tu organización que nos brinden equilibrio. Por lo que a continuación recomiendo nuestro PROCESO PERSONAL DE USO SOSTENIBLE DE LA TECNOLOGÍA:

1. Vende tus aparatos electrónicos en desuso y encuentra la mejor plataforma para que sea una práctica común, comprar y vender dispositivos en un mismo punto de venta, así como para sus partes o accesorios, incluso donde puedas retornar de tus compras después de un periodo.

2.  Encuentra un esquema para que dones equipos: existen muchos programas como The C-Class que he visto de primera mano su gran labor de enlace con empresas y con orfanatos en varios estados de México, para donar equipos de cómputo en desuso o que concluyen su periodo de arrendamiento, que luego son canalizados para dichos centros de acogida, escuelas públicas  y rurales, que tienen mucha necesidades básicas por cubrir para su operación y uso de la niñez ([email protected])

3. Busca accesorios para uso de varios aparatos: tener en el radar cargadores universales para todo tipo de dispositivos, como es el caso de Europa que ya está legislado que los fabricantes unifiquen equipos y se aplique un mismo cargador entre diferentes marcas disponibles en el mercado.

4. Repara los dispositivos: es una buena opción poder repararlos y apoyarte en profesionales. Siempre y cuando la garantía haya expirado y es clave revisar bien en la compra, que servicios de reparación incluye.

5.  Apoyarnos de uso de códigos QR en la eliminación de residuos electrónicos: el buscar siempre los códigos QR en los empaques o productos electrónicos, nos apoyan en obtener información vital para encontrar información clave sobre puntos de reciclaje acreditados, la huella del producto y crear un puente sostenible entre los consumidores y prácticas en el desecho de productos electrónicos.

6.  Revisa y actualiza tu computadora en lugar de reemplazarla por una nueva, así como considerar donde aplique ampliar capacidad de almacenamiento, cambiar baterías, etc.

7.  Canaliza a un reciclador certificado y confiable: es importante encontrar localmente centros de reciclaje para tus dispositivos móviles, que aseguran una disposición integral. Una certificación es “BAN”, (Red de Acción de Basilea). La fabricación de estos es aproximadamente el 80 % de la huella de carbono, solo el 5 % de los celulares se reciclan, estimándose que únicamente el 16 % se hace de manera correcta.

Nuestras propias prácticas digitales:

Toda acción cuenta

Una huella aparentemente invisible de la tecnología digital, el 4 % de la electricidad mundial se consume mediante nuestro uso de las tecnologías y la red mundial de datos que las une. Resaltemos algunos datos reveladores:

Huella de carbono de un mail y su uso consciente: los correos electrónicos son responsables de tanto CO2 a nivel mundial, como el de 7 millones de automóviles, incluso el tráfico de internet genera tantas emisiones de dióxido de carbono como el sector de la aviación.

Los e-mails son una cadena artificial, en cuanto los enviamos, requieren de electricidad para poderlos visualizar y enviar, cuando viaja por el internet cada servidor también requiere de ella. Debemos preguntarnos siempre:

  • ¿Agrega valor el darle reenviar a este e-mail
  • mensaje?
  • ¿Quiénes son los destinatarios indispensables?
  • ¿Puedo reducir el tamaño o formato en caso de incluir archivos adjuntos?
  • ¿Será mejor incluir archivo o liga a la información?

Convéncete, considera que, para un e-mail promedio en tamaño y extensión, se requiere la electricidad equivalente a 4 gramos “g” de emisiones en promedio de CO2. Si se tiene una imagen o archivo pesado adjunto, necesita almacenamiento adicional y es más lenta la transmisión, por lo que la huella de carbono aumenta a un promedio de 50 g.

Enviar 65 correos electrónicos equivale aproximadamente a conducir 1km en un automóvil.

En un año, una persona promedio en el mundo desarrollado agrega 136 kg de CO2 a su huella de carbono de los mails que envía y recibe. Esto es igual a 320 km adicionales conducidos en un automóvil.

Seamos mucho más conscientes en nuestras compras y consumo electrónico en general, sigamos el listado mencionado, analicemos si realmente compartimos información y en qué formato, validar si realmente requerimos almacenarla.

Recuerda que puedes enviarnos tus propuestas de historias y comentarios a través del correo: [email protected] 

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